La atracción sexual genética consiste en la atracción entre parientes: padres e hijos, entre hermanos, etc. Lo que se ha denominado a través de los tiempos incesto. Si bien contemporáneamente cada vez hay más casos de parientes que no se conocieron de pequeños y ya una vez adultos y sin saber que eran parientes sintieron atracción mutua y se enamoraron. Lo que ha llevado a decir que existe una atracción sexual genética. Hace siglos los matrimonios estaban pactados como medio de diferenciación de clases y por cuestiones económicas, el incesto era normal, después moralmente fue algo reprobado, y actualmente con tantos hijos adoptados, divorcios, medio hermanos de padres o madres distintos, etc, vuelve a surgir el incesto sin saber al principio los protagonistas este hecho hasta que se realizan pruebas de ADN.
Se sabe científicamente que la endogamia (descendencia entre parientes) conlleva una mayor debilidad y vulnerabilidad genética a la hora de contraer enfermedades y malformaciones. Pero quién puede impedir el amor, como dice un refran entre adultos: "En cuestiones de pareja no metas ni las orejas". Cuestión diferente es que esa supuesta atracción sexual genética cuando convives día a día se pierda en pro de una fraternidad, unidad familiar, amistad, etc, normalmente tus mejores amigo/as no pasarán a otra cosa al valorar más una amistad que un amor que puede ser pasajero. Pero es importante quitar hierro al asunto pues es normal que pueda existir esa atracción y no quiere decir que la persona a la que le pase eso esté mal de la cabeza. Ya lo dijo Freud con el complejo de Edipo (el hijo enamorado de la madre) y con el complejo de Electra (la hija enamorada del padre). Todo ello ocurre en el inconsciente censurado por el subconsciente y el consciente con sus normas culturales y morales.
Por contra hay teorías para todo, ya se sabe que los opuestos se atraen pues en eso consiste la vida (ley de la entropía), sin la atracción de los opuestos no existiría el mundo ni la vida. Un nuevo estudio científico asegura que cuanto más diferente es la genética de dos personas, más probabilidades tienen de elegirse el uno al otro como pareja. Más allá de afinidades y gustos en común, pues según ese estudio en amores manda una región genética situada en el cromosoma 6: “Las personas tienden a elegir como pareja a otros individuos con diferencias de la región del cromosoma 6 denominada complejo de histocompatibilidad mayor (MHC)”, al menos así lo asegura la profesora Maria da Craça Bicalho, responsable del Laboratorio de Inmunogenética y Histocompatibilidad de la Universidad de Paraná (Brasil), quien añade: “El MHC se encuentra en la mayoría de los vertebrados. Juega un importante papel en el sistema inmune y en el éxito de la reproducción”.
El grupo de científicos de Bicalho ha estado trabajando en este campo desde 1998 en la población brasileña. Los científicos estudiaron datos de histocompatibilidad en 90 matrimonios, y los compararon con 152 parejas que no eran compañeros sentimentales en la vida real. Y descubrieron que las parejas reales tenían significativamente más diferencias del MHC que las otras.
El grupo de científicos de Bicalho ha estado trabajando en este campo desde 1998 en la población brasileña. Los científicos estudiaron datos de histocompatibilidad en 90 matrimonios, y los compararon con 152 parejas que no eran compañeros sentimentales en la vida real. Y descubrieron que las parejas reales tenían significativamente más diferencias del MHC que las otras.
Sin embargo, no nos hagamos ilusiones, ya dijo Oscar Wilde: "Hay un punto en el camino en el que todos nos encontramos: el camino de la decepción", o como dice otro refran o adagio: "El matrimonio es una torre en la que todos los que están fuera quieren entrar y todos los que están dentro quieren salir". Las parejas se mantienen en su mayoría por miedo a la soledad, al rechazo de los hijos, familiares y problemas económicos... también, porque "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".
Es cierto que es muy importante la energía, el mundo de lo extrasensorial, lo oculto, el olor, las feromonas. Pero cuántas veces una persona al principio nos caía fatal y con el tiempo la descubrimos y nos cae más que bien, o viceversa. Hay que dar tiempo al tiempo y no prejuzgar o condenar demasiado deprisa.
Hay personas que sólo se aman así mismas en el peor de los conceptos, en el concepto más narcisista y egocéntrico y son incapaces de ver al otro y de empatizar. Creo que en el amor y la amistad a veces buscamos cualidades bien sean virtudes o defectos en el otro que no tenemos y que nos gustaría tener (la atracción de los opuestos), pero al final para que dure algo tienes que estar en el mismo proceso evolutivo psicológico y espiritual para que exista empatía y comprensión (atracción de los similares). Además de que exista compatibilidad sexual (y ahí no manda nadie, es o no es).
Pero como dice un dicho: "La ilusión es lo último que se pierde, porque sin ilusión no se puede vivir", y como dice otro dicho: "Ten cuidado con lo que desées no vaya a cumplirse".Foto de web Google.

Según la teoría de la reencarnación nos sentimos atraidos por aquellas personas que hemos conocido en el pasado, sobre todo si han sido amigos o enemigos y tenemos algún karma pendiente, bien sea retributivo o positivo.
ResponderEliminar