jueves, 26 de septiembre de 2013

El Camino de la Iluminación

   Cuando alguien habla de la búsqueda del Grial. de la verdad, del conocimiento, de la iluminación, etc, se refiere en verdad al encuentro espiritual del hombre con Dios, Dios que es Amor Universal e Infinito, un concepto alejado a las religiones. iglesias y doctrinas, es en definitiva una búsqueda personal del hombre con su parte divina, con su alma, en su interior. Ya muchos filósofos, ascetas y místicos han hablado de la iluminación, pero quizás no han sabido explicarlo y describirlo lo suficientemente claro para acarcarse al ciudadano, al lector, a la persona en sí. En resumen se puede decir que acercarse a Dios es Matar el Ego y el Orgullo, es ser en ese sentido más Humilde. La forma de percibirlo se ha dicho que es matar el pensamiento, observar sin pensar, meditar, mediante una meditación y si es grupal con respiración lenta y profunda rezando por los demás donde Uno deja de ser Yo para integrarse en la Unidad del Todo, ser Uno con el Otro, y así después esa energía purificada y colectiva hace posteriormente su labor en la persona, pudiendo tener atisbos de rayos de luz de esa meditación recibiendo la iluminación, es decir, entendelo, entender el conocimiento y percibirlo por un momento y renorvarse espiritualmente en la iniciación al camino de la Verdad, la Vida y la Libertad: Dios, Uno es Todo y Todo es Uno. Es decir, que si rompemos esta Unida nos alejamos de la Iluminación y contrariamente en la medida que más nos des-identifiquemos con el Otro, tendremos más Ego, y por tanto habrá más competencia, envidia, celos, desprecios, indiferencia, burlas, etc. Y en la medida que más nos identifiquemos en la Unidad, en Dios, donde el Otro forma parte de Nosotros también, de la Unidad de Dios, entonces al tratar de no desidentificarnos con el Otro, por tanto tendremos menos ego y menos competencia, envidia, frustración en la comparación con el Otro, seremos más humildes y podremos percibir mejor esta realidad y a Dios. Y cuando uno percibe mejor y siente a Dios, su alma se libera, es decir, su energía fluye (la serpiente Kundalini, se abren todos los chacras) y conecta con Dios, sanando y purificándose el alma y curando ésta la mente y el cuerpo físico. Y el estado natural del alma es la paz, la quietud y la felicidad y cuando hay felicidad no cabe tristeza, cuando hay paz no cabe incertidumbre e inquietud, cuando hay amor no cabe odio. En definitiva que nuestra parte espiritual aprisionada por nuestra parte más terrenal y material se libera de su prisión y acaba siendo más importante los éxitos espirituales que los fracasos terrenales que quedan en un segundo plano.


 Todas estas reflexiones podríamos relacionarlas con el perdón, en verdad desde un punto de vista psicológico o síquico el perdón no existe, porque en cualquier momento nos dejamos llevar por los sentimientos que nos provoca una mala acción de los demás con nosotros o de nosotros con los demás, pero si que podemos minimizarlo a bajísima potencia, y eso es bueno porque el perdón tiene efectos terapéuticos, ya que el odio destruye y nos lleva a la infelicidad, por eso pasado el periodo de duelo, asunción de los hechos, aprendizaje, arrepentimiento, etc, pues una vez pasado ese periodo de duelo hay que terminar con el sentimiento de culpabilidad que nos devuelve al pasado bien en contra de nosotros o de los otros o de ambos, y entender que una vez comprendido y aprendido a muchos niveles como se rigen los hombres de toda clase, los buenos y los malos, como rigen las leyes sociales de una determinada cultura, como somos y son los otros y que forma es la más inteligente para actuar tanto a nivel sicológico como espiritual y entender el porqué. Entonces pasado ese periodo de duelo y arrepentimiento y sentimiento de culpabilidad para mirar al frente y hacia adelante es el momento de minimizar el resentimiento y despertar el máximo perdón posible, es decir, matar los pensamientos que nos hacen sentir mal al respecto dejando de pensar en ello al entender que la lección está aprendida. Y si sólo hay un responsable y es el Otro, entonces hacerlo por nosotros, porque la ira y el odio mata y nos conduce al infierno e infelicidad. Mas este perdón consciente es una clase de perdón, pero el verdadero perdón reside en lo más inconsciente de nosotros, en nuestro ego, y mientras seamos ego y no hagamos por ser Unidad con el Otro, nunca nos perdonaremos a nosotros de nuestros fracasos, sentiremos frustración, resentimiento y tristeza, cayendo en depresión. Pues el Otro siempre sino unos serán otros nos provocaran esos sentimientos con sus éxitos en algunos aspectos, etc. Pero cuando buscas la Unidad con el Otro entendiendo que así es Dios, te perdonas de tus fracasos y frustraciones porque el Amor Infinito de Dios conectada a tu alma sanada. purificada e iluminada, hace que no haya nada más importante que otras metas y éxitos espirituales por encima de los terrenales. Es cierto que llegar al punto excelso y contínuo en este camino de la Verdad es muy difícil y lo más normal que como buen Funambulista (equilibrista) es que una vez nos alejemos, otra nos acerquemos, unas veces nos caigamos y otras nos levántemos y así, por eso el perdón absoluto y total quizás no sea de este reino, de este mundo pero tanto a un nivel consciente por cosas terrenales o a un nivel inconsciente por cosas de falta de conocimiento sobre lo que es Dios, el Ego y la Humildad, y al vivir en una sociedad donde es muy difícil vivir de forma muy, muy espirítual por circunstancias y contextos, pues en la medida que nos integremos tanto a nivel consciente e inconsciente en el Perdón, en la integración de la Unidad y ser menos Ego para ser más Humilde, entonces cuánto más cerca de esa humildad estemos más cerca de lo más grande estaremos: Dios. En cierto sentido es una forma de que si amasemos al prójimo como a nosotros mismos desde el primer momento de nuestra existencia y así a todos los seres humanos no habría maldad. ni guerras, ni pobreza, etc., viviríamos en Dios. Y ahora ya es muy complicado con tanta maldad en la humanidad, pero podemos empezar con la gente cercana a nosotros y que nos cae bien, agradeciendo nuestros dones a Dios y los de ellos. Y cuando alguien te hace daño, es difícil no querer venganza, mas es mucho mejor desear karma como penitencia a ese ser para que aprenda el porqué de no actuar así, como aprendizaje y reconducir en positivo esa venganza que no tiene fin el odio y al final te arrastra a ti también a la infelicidad y al infierno, además de tener que caminar al frente con ese daño infringido y a veces irreparable, pero si le añades un odio sin límite acabaras siendo pernicioso para ti y para los demás. Por eso, hay que perdonar muchas veces aunque sea de forma egoísta, por uno mismo, para no hundirse, y luego cuando creces espiritualmente se te hará más fácil entender un perdón espiritual como lo hizo Jesucristo. Y también hay un ego y orgullo positivo en cuanto se integra en el bienestar también de otras personas, como la reinvindicación de derechos sociales, derechos humanos, etc. 

Y aunque la gente diga que conscientemente no cree, inconscientemente sí cree, porque el alma existe y la emoción y sentimiento religioso existe en todas las personas. Y la palabra Dios es la única palabra que no se enseña pero que todo ser humano sabe decir por sí misma sin previa enseñanza, al tener un carácter ontológico.


                                                GOBUKI Y EL MONSTRUO (Cuento Zen)


  Había una vez, en la montaña que está por encima de la aldea de Kame, un monstruo gigantesco que devoraba a cualquiera que se acercase a su caverna.

-No se debe subir allí, !nadie regresa!-decían los campesinos, aterrados.

  Pero un día, a un hombre llamado Gobuki se le ocurrió la idea de acercarse a ver el monstruo. Y, a pesar de los intentos de sus vecinos por disuadirlo de tan insensato propósito, Gobuki decidió que subiría a la montaña. Entonces los lugareños le dieron armas diferentes: una pica, una lanza, un bastón, una espada y una horquilla. Cuando llegó a la entrada de la caverna, todas ellas se le pegaron al cuerpo. Gobuki no se movía, mirando fijamente al monstruo, pero sin sentir ningún temor.

  El monstruo, al verlo, exclamó:

-?Cómo es que no te doy miedo?
-En realidad, no lo sé -respondió Gobuki_.

  Pero yo soy universal, mi cuerpo es Ku, mi espíritu es Ku, también tú eres Ku, también tú eres universal. Por tanto, yo existo en ti y tú existe en mí. Tú y yo somos una unidad universal, Ku. Si me comes, te comerás a ti mismo. Si te comes a ti mismo, es que estás loco. Pero si quieres comerme, no opondré resistencia, !hazlo!

  -Hasta hoy -replicó el monstruo, completamente desconcertado-, no he visto a nadie que no se estremeciera de terror al verme. Contigo, !todo se complica! Se me revuelve el estómago, no tengo ganas de comer, no puedo... Si quieres, puedes irte. Sí, creo que será mejor que te vayas. !Coge tus armas y márchate!

2 comentarios:

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  2. Cuando una persona te cae muy mal o te hace daño es muy difícil no romper la unidad, porque normalmente la quebraremos ante la no identificación con el otro y muy al contrario la si desidentificación, con la unidad, por lo que para recuperar el integrarnos en la Unidad podríamos por un lado no pensar en cuestiones que nos hagan crecer el ego en sentido negativo, porque también existe un ego y orgullo positivo en la lucha de conseguir y reinvindicar ds sociales, etc., de forma pacífica lo más posible. Y cuando la gente te cae muy mal es normal perder los nervios, atisbos o tener ira, etc., pero pasado un tiempo o periodo de duelo según que circunstancia, pensar que esa persona es la que se aleja de Dios, que tendrá su karma pero tú no alejarte y sin dejar de querer su penitencia que no sea como venganza sino como aprendizaje, porque esa persona tiene mucho ego y necesita aprender, es ignorante y que no te arrastre a ti.

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