ESTADO DEMOCRÁTICO ESPAÑOL: abolición de la Monarquía y la República
Después de los últimos acontecimientos con el caso Iñaki Urdangarín si la Monarquía no tiene sentido en el siglo XXI ahora menos. Que quiso decir él cuando discutió con el Príncipe Felipe y le dijo: “Aquí todo el mundo hace lo que quiere y yo también”. Desde el sentido común y la lógica (en Derecho ambos conceptos por sí solos constituyen prueba probada sin necesidad de grabaciones, videos, etc: a este tipo de pruebas se les denomina Máxima procesal) acaso Urdangarín insinúo que supuestamente la Familia Real hace lo que quiere con el dinero que se les destina anualmente, como podría ser (una hipótesis más de tantas) abrir posibles cuentas en el extranjero con parte de ese dinero sin dar cuentas ni rendición al Estado (cuando hacen viajes oficiales pueden llevar en su equipaje un montón de dinero sin necesidad de aduanas, registros, confiscación, etc). Desde luego a Iñaki Urdangarín le ha salido el tiro por la culata, pues supuestamente malversar fondos de dinero al extranjero a través de su empresa escudándose en dinero donado a través de una ONG es muy fuerte y sin paragón alguno, al estar vinculado a la Monarquía debiendo de dar ejemplo y más en tiempo de crisis. Después de esto cuando te planteas que el Estado dá 33 millones de euros anuales a la Casa Real, contando que los viajes, servicios de profesionales de distintos ramos, comidas en restaurantes, etc, les salen gratis; ¿Quién quiere Monarquía? Y aunque en su día el Rey fue alabado por la mayoría del pueblo español por las famosas palabras proferidas a Hugo Chávez: “!Por qué no te callas!”, habría que señalar que ni le correspondía el turno de palabra ni era la persona competente para hacerle esa replica máxime habiendo recibido una educación exquisita propia de su rango. Aquella metedura de pata costó a España cantidades ingentes de dinero, pues negocios que Venezuela iba a cerrar con España para nuestro beneficio lo hizo finalmente con otros países: además de haber amenazado Chávez con nacionalizar la banca en un arrebato de ira y soberbia. Igualmente comentarios de la Reina en el libro de Pilar Urbano de que no tenía sentido ni entendía el día del orgullo gay, pues es como si hubiese un día del orgullo heterosexual y salieran todos los heterosexuales a la calle. Quizás habría que redordarla que si existe un día de la mujer, un día del trabajador, un día de la infancia, un día de... es porque no existen los mismos derechos ni el mismo reconocimiento social que en otros colectivos. Y sí, me pregunto: ¿Monarquía para qué?
Como dice una frase: “Más vale una mala Paz que una buena Guerra”; el Estado Español tiene una tradición histórica muy revulsiva entre la Monarquía y la República con continuas guerras, luchas y confrontaciones idiológicas enquistadas y posicionadas en pugnas de poder, de clases sociales... Lo que hace muy difícil una paz social duradera y estable al respecto. Sin embargo, si dejáramos de usar esos conceptos tan ancestrales por otros nuevos como: Estado Democrático Español, sin coletillas de Monarquía o República sería mucho mejor ya que se podría llegar al consenso y unanimidad sin que nadie se sintiése herido en su ego. Y dejar a un lado chorradas como que la Monarquía tiene más glamour, cuando es un ejercicio de egolatrismo por parte de quienes representan dicha institución y de sometimiento y obediencia del pueblo por mucho que digan que lo representan, así era por lo menos antíguamente en el Ántiguo Régimen, y hoy en día aunque todos somos siervos de nuestros destinos seguimos encadenados cuando menos inconscientemente a esa opresión y doblegación por parte de unos respecto a otros, que afortunadamente hoy el que no desea hacer reverencias no las hace y pasa del protócolo de sumisión. Igualmente una República a la francesa (donde existe un Jefe De Estado distinto del Jefe De Gobierno) no es rentable económicamente al igual que la Monarquía, además de generar más gastos que ésta. Si bien, el ideal de República sería la república presidencialista que tiene Estados Unidos donde el Jefe De Estado es el mismo que el Jefe De Gobierno, y donde se le limita su mandato a dos legislaturas, mas en un país como España y por su historia y beligerancia entre Monarquía y República conllevarían enfrentamientos encarnizados, en desuso en una civilización demócrata, tal discusión. Por eso, mejor prescindir de ambos conceptos catalogándolos como antiguos y eliminando todo revanchismo y resentimientos entre las dos denominadas Españas, y luchar por una Unidad Consensuada fuera de toda limitación y etiquetamiento cuya denominación de nomenclatura de nuestro país no refiera mención alguna a Monarquía ni República y simplemente se diga: Estado Democrático Español, y aunque en esencia funcione como una república presidencialista, pues el Jefe Del Estado sería el mismo que el Jefe de Gobierno siendo opcional si limitar o no a dos legislaturas la presidencia a la misma persona, sería un Estado neutro en ese aspecto al abolir de su nomenclatura cualquier mención de dichas instituciones. Entonces si que la reforma de nuestra Constitución aunque fuera muy gravosa y costosa podría acontecer con el consenso y beneplácito de todas las fuerzas políticas, y a corto plazo amortizar el coste de los referendúms, convocatorias y disoluciones de las Cortes exigidos al respecto.
Bien es cierto que cada persona es sierva de su destino y circunstancias, por lo que dentro del contexto no elegido de los monarcas para ser reyes: lo más importante es que sean buenos y dignos de su profesión. Aunque ineludiblemente cometerán errores como todos. Y siempre que exista un cambio en un país respecto a las diferentes formas de constituirse el Estado: debería ser pacífica y respetuosa.
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