martes, 20 de diciembre de 2011

Las Grandes Mentiras Del Hombre Sobre La Verdad



Las Grandes Mentiras Del Hombre Sobre La Verdad

El Camino Del Conocimiento: Las Grandes Mentiras Del Hombre

1. Camino Racional De La Justicia:

En nuestro cuerpo mental rigen conceptos como perdón, condena, injusticia, venganza, pena, culpa, juicio, etc. Son conceptos que alimentan el ego, el orgullo en su lado negativo y el pensamiento obsesivo... Mientras nuestro Yo esté regido principalmente por la mente y su estructura psicológica tanto biológica como social heredada desde el principio de los tiempos estaremos subyugados a nuestro cuerpo racional, donde todo en verdad es ficticio y es una ilusión. Donde en verdad el perdón no existe, el odio es infinito y no tiene fin al igual que la venganza y las frustraciones, traumas y resentimientos que explotan a la mínima ocasión encadenándote a la infelicidad o a una supuesta felicidad pasajera definida por multitud de personas como algo pasajero que te roza y luego se va en diferentes momentos de la vida o ciclos: eso es todo. La mayoría de las personas que tienen una enfermedad mortal cuando entran en estado terminal todas dicen lo mismo: “Lo que les pesa es no haber hecho aquello que les hubiera gustado hacer en algún momento de su vida”. El camino subyugado a las directrices de los demás se acaba convirtiendo en un camino racional de “justicia” del que es muy difícil evadirse al estar encadenados unos de otros, es un camino de conformismo y mentira del que sólo podemos escapar abandonando el resentimiento. Pues ese arrepentimiento en puertas del final de la vida se acaba convirtiendo en frustración, culpa, juicio, en definitiva: resentimiento y pesar, infelicidad e insatisfacción en una parte de nosotros. A lo sumo mucha gente logra una aceptable y supuesta “felicidad” llena de espinas y dolor igualmente, si bien hay gente que no corre la misma suerte y acaba su trayectoria en la vida sumidos en una depresión e infelicidad extrema: a todos ellos les dedico estas reflexiones. Y recordemos: “La Justicia no existe”.

2. Camino Irracional Del Alma: Nuestra alma encadenada y atrapada en el cuerpo racional se axfisia hasta que renunciamos y nos desapegamos de los conceptos que rigen el cuerpo racional: perdón, odio, juicio, etc. Una vez que así lo hacemos castrando el pensamiento y las emociones que emergen de nosotros en ese sentido nos liberamos del Juicio, de Juzgar: matando el Ego y el Orgullo en su lado negativo. En definitiva nos liberamos de la esclavitud de la aceptación, del rechazo y de la afirmación ante los demás y ante uno mismo. Y nos desencadenamos del resentimiento, de las frustraciones, traumas y culpas, etc. Esto ineludiblemente nos conduce a la Libertad al estar liberados de hacer justicia, una justicia que no existe y que te sumerge cada vez más en la tristeza, neurastenia, estados distímicos y depresión, tomando nuestra mente conciencia de la verdad tanto del conocimiento racional como irracional, es decir, irracionalmente abandonas lo que por lógica desde la razón es de sentido común: el juicio, lo correcto e incorrecto, lo justo e injusto. Ambos caminos son igual de importantes pues no existe noche sin día. Mas nosotros elegimos cual queremos seguir. Sólo la ignorancia y el egoísmo son los mayores obstáculos para comprender dicha Verdad. Pero el miedo y la duda, la falta de seguridad en todo ello ejercerán de venda en los ojos, pero si callamos esa duda diciéndola: “Espera, paciencia, experimenta el camino irracional del alma y abandona el camino racional de la “Justicia”. Y cuando compruebes los resultados a los que te llevan tanto uno como otro camino: el racional que ya lo conocemos con el sufrimiento al no existir en verdad la justicia; y el Irracional: castración de todo juicio, de todo dictamen de arrepentimiento y por tanto de resentimiento, así podremos vivir el momento presente: el “Zen”: sin retrotraernos al pasado, entonces: Seremos Libres, sólo existen las cosas que se recuerdan. Si bloqueas los pensamientos negativos de la culpa y el odio escapando a las emociones que genera ese pensamiento, simplemente al tomar conciencia de ello decidirás no pensar en eso y así castraras la infelicidad. Al principio costará más pero al final sucederá casi de forma automática. Al matar al Ego en su vertiente negativa liberas al Alma de su prisión, y recuerda que el estado natural de ésta es: la Quietud, la Paz, el Bienestar, la Felicidad Suprema. Date una oportunidad e inténtalo porque la Verdad está dentro de nosotros. Y por mucho que haya gente que diga que el alma no existe: prueba hacerlo y verás. El cómo hacerlo es como todo: primero adquiriendo el conocimiento espiritual que radica dentro de Uno e intentándolo, y aunque vuelvan una y otra vez los pensamientos negativos una y otra vez decide no recrearte en ellos y cambiar el chip, porque si vuelven es porque existe arrepentimiento, juicio y por tanto frustración, culpa y resentimiento. Para ello puede ayudarte el pensamiento en positivo, es decir, racionalizar tantas veces como sea necesario buenas razones que diluyan el aferrarse al pasado o a lo ya hecho, ejemplo: el pensar que adquirir el conocimiento, el comer de la manzana prohibida forma parte de nuestra naturaleza para obviar la duda y la incertidumbre que impiden la seguridad del conocimiento sobre el bien y el mal. Y aunque innatamente todo el mundo es conocedor de lo que está bien o está mal, tendemos a olvidarlo o a vengarnos por algo causando mal al otro o a dar prioridad a nuestro egoísmo mostrándonos débiles de espíritu. Sin embargo, podemos fortalecer nuestro espíritu con la concienciación y racionalización de las cosas, la meditación tanto consciente como semiconsciente en estado meditativo en silencio, el taichi, el yoga, ayudar a otros y dejar de pensar en Uno mismo o realizar una actividad que nos guste: pintar, correr, andar, estudiar cursos que nos motiven, etc. Hay un adagio de un terrateniente con mucho poder que se dijo: “Yo soy el amo”, mas era una ilusión porque en verdad era siervo de su trabajo, mujer, hijos y responsabilidades; y un siervo que dijo: “Yo soy siervo”, esa afirmación no es una ilusión sino una liberación, una realidad que le libera. Le libera del Ego y del Orgullo en su sentido negativo. Y recordemos: “La Verdad os hará Libres”.

3. El Juicio: Formado por el Ego en su versión negativa con un afán de búsqueda de la “Verdad” y la “Justicia”, de la sabiduría como orden jerárquico de superioridad que Juzga a los seres humanos, creando dogmas falsos: La justicia no existe, pues el daño ya causado aunque impongas un castigo y una pena al infractor no podrá borrar esa injusticia; el perdón no existe pues cada vez que recuerdes el agravio te exaltarás y llenarás de rabia, cólera y hasta odio (aunque de palabra digas o aceptes el perdón); la culpa es una palabra que refleja condena y actos justicieros por eso mejor utilizar la palabra responsabilidad de los actos cometidos: cuando alguien peca (carencia de espíritu) o yerra, realmente no es una prueba para obtener un castigo o un premio ni tan siquiera un error como creemos sino que está destinado para que pequemos y aprendamos algo: “No hay mal que por bien no venga”. Si ya lo tuvieramos aprendido no nos haría falta pecar. Y después del pecado viene la penitencia, es decir, has de sufrir como forma de oración por el dolor causado hasta que comprendas que todo acto tiene sus responsabilidades y sepas que el odio engendra infelicidad extrema al no tener fin al igual que el ego en negativo (son conceptos infinitos). Igualmente puedes hacer una ofrenda con la “ley del retorno” a modo de regeneración, ej: matas un animal de forma salvaje y decides cuando te conciencias del mal causado (aparece el sentimiento de culpa y arrepentimiento en uno), ser voluntario por ejemplo en un refugio de animales. Y habría que preguntarse hasta que punto igualmente a nivel inconsciente una víctima ha decidido serlo o dejar de serlo para aprender igualmente algo, o a través de un sacrifico enseñar algo a los demás, ejemplo. “La cruxificción de Jesús de Nazaré”.

 El juicio está cargado de emociones y sentimientos negativos creadores del sufrimiento y el dolor. Aunque en un primer termino ineludiblemente necesitamos andar por la senda del camino racional de la justicia con todos esos conceptos de juicio, culpa, perdón, arrepentimiento, etc... hasta que llegemos a un punto de concienciación después de haber hecho penitencia y reparado en cierto modo el mal causado, pues una vez cometido el daño nunca más puede haber justicia real al no poderse obviar los hechos y las consecuencias de los mismos ni el dolor o sufrimiento causado. Pero igualmente habrá un momento en que para parar ese pensamiento (de culpa sin fin) tengamos que bloquear y castrarlo, caminando posteriormente por la senda del camino irracional del alma: que nos libere de todo estigma y juicio y culpas continuas. En la misma medida que sepamos hacerlo con nosotros mismos y nuestros errores sabremos hacerlo con los fallos y errores de los demás. Ha habido mucho gente que ha enfermado por no saber parar el odio en su interior, castrarlo es muy importante para recuperar la salud y la paz interior. Cuando alguien es víctima es más difícil intentarlo pero habrá que aprender, aunque sea por egoísmo personal y positivo hacia Uno para dejar de sufrir más, si bien es normal que en todo proceso de curación lleve un tiempo de dolor, duelo, cicatrización y reciclaje hasta renovarse y renacer.

 Dios nos ama a todos y no nos juzga, intrínsecamente todos los seres humanos somos perfectos. Y recordemos: “Estamos hechos a su imagen y semejanza”.

4. La Opinión: Innato al ser humano es la conciencia de lo bueno y lo malo, del bien y el mal. Pensar y reflexionar, racionalizar las cosas nos conlleva a formarnos una opinión que apenas se diferencia de un juicio salvo que la opinión no está cargada de contenido emocional de venganza y condena, es decir, no toma parte en el conflicto con emociones beligerantes llenas de resentimiento. Y aunque no se diferencien juicio y opinión externamente, sin embargo, intrínsecamente sí: la diferencia sería que la opinión no se deja llevar por las emociones de la pasión del odio, castigo... El daño no lo podemos evitar pero el sufrimiento sí: si abandonamos el camino racional de la justicia, es decir, si no juzgamos aunque emitamos opinión y exijamos responsabilidades. Realmente es muy difícil que una injusticia no enerve tu estado emocional con sentimientos de aversión ya sean de rabia, enfado, ira, odio... Por eso, los juicios ineludiblemente alimentan pensamientos y emociones de venganza contra el Otro e inclusive contra Uno mismo por el agravio cometido. Por tanto cuando pensamos y tomamos consciencia de la vehemencia de las emociones negativas que nos produce algo, bien en otros o en nosotros mismos es porque existe juicio y condena. Por consiguiente, lo mejor es diluirlas tomando determinaciones al respecto exigiendo o exigiéndonos responsabilidades, pero sin recrearnos en el pasado repetítivamente con expresiones como debería haber hecho esto o aquello (en un primer momento es lógico hacerlo pero no machacarse y aferrarse al pasado estancándose en ello)... e igualmente tratar de equilibrar algo los sentimientos negativos con otros positivos que existan en esa situación, por ejemplo si no soportamos a alguien en su proceder lo mejor es tratar de compensar los sentimientos negativos que nos produce pensando que esa persona está por dentro tan mal y desequilibrada que lo mejor es ignorarla, pues esa persona es necia y pobre de espíritu: qué mayor condena puede existir para dicho ser. Y recordemos: “Tenemos parte de responsabilidad en los conflictos, porque siempre que nos afecten en la forma de actuar o resolverlo nos incluye y compromete en el resultado”.

 Nota: El camino racional de la justicia con su juicio es necesario hacerlo para con el Otro, osea, es bueno decir: “Lo siento, me he equivocado asumo mi error y el daño hecho y pido perdón más quiero repararlo con mi responsabilidad, realizando cosas que demuestren mi buena intención”; y especialmente en hechos delictivos indemnizar en su caso y realizar servicios a la comunidad, la cárcel mejor dejarla para reincidencias o para delitos que causen alarma social (homicidios, violaciones, etc) y reflejen la peligrosidad de la persona (no cambia en su actitud y seguirá haciendo lo mismo). Y cuando hablo de obviar la palabra perdón o condena es para con uno mismo en el camino irracional del alma (pasado el periodo de duelo y cicatrización de la herida, reparación del daño, etc, en el camino racional de la justicia) para castrar definitivamente ya el juicio continúo, dándose una amnistía para seguir adelante liberándose y liberando a los demás de la culpa sin más resentimiento al ya estar concienciado en el error y no querer caer más haciendo lo imposible por conseguirlo. Si pedimos perdón y acto seguido seguimos cometiendo los mismos fallos, esa declaración de intenciones no sirve para nada porque sería: “Perdona pero aguanta” porque “Las palabras se las lleva el viento, obra y hechos son amores y lo demás es papel mojado”, si al menos se intenta de verdad ya es algo: buenas intenciones. Recordar el pasado es bueno para no olvidar y no cometer los mismos errores, pero ya sin juicio una vez ya hecho y superado el mismo para no seguir aferrado al pasado y mirar al frente caminando hacia adelante. Hay hechos que son obvios y claramente injustos y otros son relatibizables donde la línea de lo justo e injusto es muy ambigüa y dependerá de las situaciones, contextos, cultura, educación y de las personas, etc.
 

5. El Proceso: Funambulismo: Al igual que un equilibrista la vida sería el alambre; la duda y el miedo (la inseguridad) sería un lado de la barra que lleva entre las manos: que si laten fuerte paraliza todo proceso de curación; y el conocimiento se situaría al otro lado de la barra. Y si para andar sin caernos en el alambre hacemos ofrendas comprometiéndonos con la ley del retorno nos dará más fuerza para no perder el equilibrio. Y aunque seamos principiantes habrá momentos que caminaremos por el camino irracional de la Felicidad Suprema y otros momentos si fallamos caminaremos por el camino racional de la “justicia e infelicidad: del sufrimiento”. Y recordemos: “Que los que se erigen en conocedores de la verdad suprema a través de sus dogmas como los grandes poderes institucionalizados están ciegos. Cómo poder guiar un ciego a otros ciegos”; “Que la verdad no la creamos porque nos la cuenten, habrá que corroborrarla y descubrirla por nosotros”.

6. La Sanación:. Cuando alguien tiene estrés, depresión y está bajo de ánimos le bajan las defensas (el aparato nervioso está conectado al sistema inmunológico) y coge virus. También nuestro dolor por el daño causado o que nos han causado nos genera enfermedad al desequilibrar nuestro organismo y sus funciones con el resentimiento y la frustración, en este sentido no es tan importante ni el ejercicio físico ni una buena alimentación, que lo és pero en menor medida (no es tan importante intoxicarte como desintoxicarte. Y una buena salud interior nos dexintosica de las toxinas, etc). Lo más importante es tener paz interior para tener juventud de espíritu que purifique nuestra mente y se refleje en el físico igualmente. También habrá enfermedades kármicas debidas a la ley causa-efecto para aprender cosas, o como sacrificio espirítual para aprender y enseñar cosas: “A través de los enfermos se ven las acciones buenas de los hombres que quieren acercarse a Dios o que aun no creyendo, sin embargo, Dios vive en sus corazones”, y por supuesto habrá enfermedades generadas por el hombre con sus bacterias, virus... a las que todos estamos expuestos.
 A través de las oraciones, de los deseos de curación hacia el Otro y hacia uno mismo, y del conocimiento interior podemos sanar bien al servir como instrumentos de Dios (Del Amor Universal) que utiliza nuestro cuerpo como canal y vehículo para que fluya la energía divina (sanación espiritual por medio de oración, meditación o mediums sanadores: pero para que penetre en nuestro Ser la energía curativa debemos de estar totalmente depurados en el momento de imposición de manos en la sanación, por ejemplo invocando a Dios para que se haga en nosotros la divinidad y santidad y ahuyente los malos espíritus, es decir, nos protega de malos pensamientos, sentimientos o emociones: energía negativa). Todos estamos conectados energética e inconscientemente por hilos invisibles de energía llamadas Nadis y nos transmitimos información que puede hacernos sanar o enfermar, y seguramente en nuestro cerebro exista un gén de regeneración que nos sane si sabemos activar nuestra energía sagrada llamada Kundalini (que circula a través de nuestros chacras: centros de energía) que conecta con la Energía Universal del Amor, abriendo la mente, la consciencia y el conocimiento. Igualmente podemos generar a nivel inconsciente la enfermedad en nuestro cuerpo como medio de aprendizaje: desde aprender a morir que es tan importante como aprender a vivir, a modo de penitencia por diversas razones o sufrir las consecuencias de nuestra falta de voluntad respecto de las adicciones, o como sacrificio para ayudar y despertar en los demás buenos sentimientos, etc. Muchas veces se dice qué adónde van los besos y abrazos que no damos, qué adónde van las palabras conciliadoras y de fraternidad que no decimos, más a través del pensamiento que conlleva esa información con esas emociones, sentimientos y declaraciones de principios, que en verdad no dejan de ser verdaderas oraciones, van a parar a esas personas a través de la energía de un modo inconsciente y, si están muertas a sus espíritus: En definitiva, van a parar esos sueños, esas utopías, esos deseos y principios de declaraciones e intenciones al Cosmos, que a un nivel inconsciente nos harán transformar lo negativo en positivo. Por eso, ni una sola buena intención queda desamparada aunque no se diga porque el pensamiento se proyecta en nuestra energía: que como río que va a parar a la mar, nuestra energía con nuestros pensamientos y sentimientos van a parar a la Energía Universal Del Amor a la que todos estamos comunicados y conectados llegando a todas partes y a todos los seres humanos. Y recordemos: “Una vez liberada y sanada el alma, a través de ésta se cura la mente y el cuerpo físico”.

7. El Contexto: “Vive como piensas o acabarás pensando como vives”: es bueno controlar el modo de vida que pueda perjudicar nuestro equilibrio, como por ejemplo: Si vas de caza matarás animales; si vas a la guerra matarás a personas, si eres político con gran poder enriquecerás a los ricos y empobrecerás a los pobres: sobre todo a los países más vulnerables, si...

8. El Conformismo: Este es el gran mal de las civilizaciones dormidas, perdón “modernas”. Por eso, los desheredados de las tierras, los perdedores y fracasados en un mundo Racional de “Justicia” pierden la partida en un mundo que se mueve por el dinero. Luchar por la igualdad, los derechos humanos, la mejora de las condiciones laborales, etc: es necesario, en este sentido también el ego y orgullo tienen su lado positivo. Es fundamental sentirse orgulloso de uno mismo trascendentalmente, si trabajas por adquirir el conocimiento espiritual a base de experiencia y concienciación obtendrás tras mucho trabajo interior, penas y sin sabores tu propia admiración. Por tanto, es buenísimo el orgullo en un sentido positivo porque te hace indiferente ante el halago y elogio de los demás al no depender de eso, te hace indiferente de la crítica y rechazo de los demás que puedan herir tu ego en su lado negativo porque te es igualmente indiferente (aunque en ocasiones y en un determinado contexto y situaciones puedan causar tristeza por el hecho en sí, y por ponerte en situaciones humillantes, incómodas e innecesarias) . Pero una cosa es reconocer con admiración tu equilibrio espirítual y psicológico conseguido y del esfuerzo y trabajo realizado por lograrlo y decirlo con orgullo: “Estoy orgulloso de mí en ...” sin más, y otra cosa es vanagloriarse de ello con muchas alabanzas y piropos hacia Uno mismo porque finalmente estarás embadurnando una verdad interior con una práctica inversa a dicha verdad, además de provocar sentimientos de rechazo en el Otro que rompen toda armonía y bienestar en el entorno comunitario, y al final el ser consciente de ello y no saber ponerlo en práctica es no recibir los resultados de la liberación del alma al mantenerla todavía esclava (aun sabiendo cual es el camino a seguir para liberarla y liberarse Uno). Tampoco es bueno pecar de falsa modestia, simplemente hay que actuar con naturalidad y normalidad. Y por supuesto que existe un lado del ego que es positivo como identidad individual y de reconocimiento de Uno para poder ser más uno mismo y darse más al Otro, se puede trabajar y luchar en la declaración y proclamación de esos derechos sin odio carcomido: no todo vale ni siquiera en la guerra. Que los pensamientos y sentimientos negativos no te carcoman las venas, bájales intensidad pensando que igual tú en la situación del otro harías lo mismo o hiciste lo mismo, o que él es ignorante y no sabe lo que hace por falta de empatía, y abrigado en un egoísmo del que no es consciente está impedido de ver el punto de mira de los demás o siquiera de escuchar sus voces, tan solo oírlas. Y recordemos: “Más vale vivir de pie que vivir de rodillas”, este es un ego positivo para evitar que: “De tan bueno que és: es tonto, o una cosa es ser tonto y otra estúpido”. Cuando el ego va unido al orgullo en su lado positivo es bueno (el ego positivo seria la reivindicación de derechos y el orgullo positivo sería la admiración, el sentirse orgulloso de Uno y los demás en la lucha por conseguirlo: más siempre que se pueda hay que hacerlo de forma pacífica a lo Ghandí, pues si no es muy fácil contaminarnos con ego y orgullo negativo); Porque cuando el ego va unido al orgullo en su lado negativo es malo, es decir, alimentan un afán de superioridad o inferioridad, o ira y resentimiento... Las personas que consagran su vida entera a los demás y viven exclusivamente en un mundo espiritual también pueden adolecer de ego negativo si quieren ser los más buenos, los mejores y más santos al alimentar un ego de superioridad de bondad respecto de los demás, a menos que sean conscientes que a cada nivel según sus necesidades, y que un bien menor hecho por alguien sin tanta santidad su obra tiene más mérito y alabanza que las magnánimas obras de los que por estar en un nivel más evolucionado realicen obras más glorificadas por el resto de los mortales. Por consiguiente, una persona con un mundo interior más depurado admirará y alabará más esas pequeñas obras del Otro que las suyas propias dándoles mayor importancia y relevancia sin menospreciar ni compararse en bondad a ellos, al sentirse más humildes si cabe todavía pues si se pierde esa humildad se alejarían de la verdad: “No importa tanto el éxito como el esfuerzo”; “Y cuánto más cerca estemos de lo Grande más cerca estaremos de la Humildad”. Todos los conceptos tienen su lado bueno y malo. Y recordemos: “El Bien y el Mal son las dos caras de la misma moneda”.

9. La Libertad: la libertad absoluta externa no existe porque: “donde empieza la libertad de Uno acaba la del Otro”, mas la LIBERTAD DEL ALMA ES ABSOLUTA Y TE DÁ: LA PAZ, BIENESTAR Y FELICIDAD SUPREMA. Podrán quitarte todo menos el conocimiento y el derecho a soñar.

MADRE TERESA DE CALCUTA

Madre de Todos,
madre de los más pobres entre los más pobres.
Madre Teresa De Calcuta.
Mesías, profeta
sin necesidad de palabras
tu obra es fuente de inspiración de fe, vocación y devoción.
Madre de Todos,
madre de los más pobres entre los más pobres.
Madre Teresa De Calcuta.
Mediante la oración, la perseverancia y tu lucha
sanaste el alma, la mente y el cuerpo físico de los más necesitados.
Madre de Todos,
madre de los más pobres entre los más pobres.
Madre Teresa de Calcuta.
Luz del mundo, cantamos tu nombre por todos los continentes
porque alabarte nos enaltece y ennorgullece.
Madre de Todos,
madre de los más pobres entre los más pobres.
Madre Teresa De Calcuta.
(Autor: Álvaro Kailuz).

10. Últimas reflexiones: Todos los conceptos son ambivalentes y tienen su lado negativo y positivo en el Camino Racional de la Justicia, pero son inservibles en el Camino Irracional del Alma salvo el conocimiento, cuando tomas conciencia y comprendes lo anteriormente dicho: estas andando en el camino de la liberación. Y como todo principiante funambulista caerás mil y una vez, más mil y una vez te levantarás y caminarás por donde casi nadie lo hace, porque la mayoría piensan que es imposible o no lo entienden y por ello no pueden tomar conciencia de ello, mas cuando adquieres el conocimiento y la concienciación en el caso de que te encontrarás mal te buscarás bien y no pararás de hacerlo hasta que lo consigas. Porque no dirás entonces que la utopía es una quimera en un horizonte que se aleja a medida que te acercas sino que como Eduardo Galeano: dirás que cada dos pasos que andas hacia ella a pesar de que se aleja otros dos y así sucesivamente no tirarás la toalla con preguntas: ¿Y para que sirve entonces la utopía?, contestando: precisamente para eso, para caminar. Pues toda negación implica una barrera insalvable y un obstáculo para conseguir las cosas, descubrirlas o aprenderlas, o rectificar las que erróneamente o como valor absoluto sin relativizarlas las consideras sagradas e infalibles. Todo es una cuestión de error y ensayo, todos nos equivocamos, por lo que nadie es profeta en su tierra al conocerse su pasado y sus antiguos o presentes defectos. Y recordemos: “Querer es poder”.

 Cuando descubres la verdad del camino irracional del alma y la Felicidad Suprema seguramente escojas esa verdad a la verdad del camino racional de la justicia: a menos que te encante llevar la contraria o te aferres a tu verdad y no quieras apearte de ella e intentar otras verdades, pues difícil se hace pensar que a alguien le guste estar en depresión, porque por muy bonita que sea aparentemente la rosa del camino racional de la justicia con sus espinas: éstas te embargarán en dolor y sufrimiento. Y recordemos: “Antes o después, en esta o en otra vida llegaremos, pues: TODOS LLEGAREMOS”.

 Nos componemos de la dualidad entre el cuerpo material y el espiritual, y en medio está nuestra voluntad: el Yo. Cuando entramos en conflicto interno en nuestra balanza habría que encontrar el equilibrio entre ambos, buscando una solución intermedia que no dañe a uno u a otro en la medida de lo posible de tal forma que no haya un vencedor o un perdedor. La balanza del equilibrio dependerá en cada uno de nosotros de nuestras experiencias, conocimientos, valores, carácter y personalidad, situaciones, contexto, circunstancias, etapas en la vida, etc. Pues si se descompensa mucho un lado de esa dualidad tenderemos a caer de nuestro alambre al desequilibrarnos. Y por supuesto, que aunque debamos en el mundo terrenal buscar una cierta justicia y proclamar y reinvindicar derechos, deberemos igualmente tender a desprendernos del resentimiento y odio, porque en la misma medida que condenamos de esa manera a los otros nos condenamos a nosotros mismos. Ya que el camino racional de la justicia se rige por sus leyes físicas y al juzgar a los demás y vivir en ese camino, tu “Súper Yo” lo hará igualmente contigo. El equilibrio entre el camino racional e irracional sería dictaminar y establecer responsabilidades pero abandonando el resentimiento: que al principio será difícil hacerlo hasta que no pase un periodo de cicatrización del mal causado. Y como todo buen funambulista que se precie el aprendizaje llevará un trabajo de esfuerzo y un periodo de duelo, porque toda herida necesita su periodo de cura y recuperación, seguramente depende de cada persona pasar por todas las fases del camino racional de la justicia al camino irracional del alma. Y una vez se vaya consiguiendo, intentándolo y tomando conciencia de ello tras años y años de adquirir conocimientos, experiencia y saber a través del dolor y el sufrimiento: podremos sin necesidad de que nos toque la lotería o con antidepresivos, o con la búsqueda de encontrar un amor de pareja o la búsqueda del placer... ser felices desde el interior y no desde el exterior al no depender nuestra felicidad tanto desde afuera sino desde adentro de Uno mismo. Y de la misma forma que lo obtengamos podremos dejar de deprimirnos o estar bajos de ánimos con tanta facilidad. Mas una vez conseguida la madurez, el errar o el caer del alambre implicaría debilidad o falta de entrenamiento de lo ya aprendido, y aunque supuestamente ya no necesitábamos de esa prueba, sin embargo, hará que nuestra flaqueza implique llegado el caso: que nosotros mismos a pesar del conocimiento irracional del alma seguramente optaremos por elegir al camino racional de la justicia, bien consciente o inconscientemente, a modo de penitencia como una ofrenda y no a cambio de nada, pero si para redimir nuestro error y hacernos fuertes en el entrenamiento de la ley del retorno para no caer más. En el mismo grado que permanezcamos más en el camino racional de la justicia que en el camino irracional del alma tenderemos más a caer del alambre. En principio navegaremos por dos aguas al vivir entre el mundo terrenal (con sus normas y parámetros: camino racional de la justicia) y el mundo espíritual (igualmente con sus leyes: camino irracional del alma). Y recordemos: “La inteligencia para sobrevivir tuvo que volverse irracional, y ya no recuerda nada”.

MIRO ATRÁS

Miro atrás y sólo quedan muertos y esqueletos a mi paso.
Miro atrás y no me acuerdo de cómo empezó todo.
Miro atrás y me quemo en un fuego de dolor y sufrimiento.
Miro atrás y no tengo fuerzas para sanar.
Miro atrás y siento la necesidad de bañarme en aguas claras y puras.
Miro atrás y rezo: OM NAMA SHIVA.
Por todos nosotros: OM NAMA SHIVA.
Canto a mis enemigos en la oscuridad de la noche,
mas sólo así podré caminar hacia adelante.
OM NAMA SHIVA.
Miro atrás y no recuerdo nada.
(Autor: Kailuz-Álvaro).
Y recordemos: “Nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos”.

TELA DE ARAÑA

Atrapado en tela de araña
vistes luto aferrado al pasado.
Ojos grises que huyen de la vida,
mas ella grita luz en tu oscuridad.
Cegado por tu venda que niegas abandonar:
gobiernan el vacío y el abismo
al derrotar al futuro, cayendo en espiral.
Atrapado en tela de araña
e inmovilizado en pegajosas redes:
amordazas tu mente y axfísias tu alma,
mas grita la vida: “Luz en tu oscuridad”.
Atrapado en tela de araña
levantas la mirada al frente
y sacudes tus alas secando las lágrimas,
disecando la oscuridad.
Agitado por huracanes y tornados
vuelves la mirada atrás
y descubres tu tronco de bambú,
flexible e irrompible.
Auroras boreales bailan sin miedo
al ritmo de nacientes rayos de luz
que iluminan las coloridas piedras del camino.
Llueven gotas de rocío
al balancear tus brazos entre la tela de araña
que cementan las arenas movedizas,
caminando en el fango como experto funambulista.
Ríes entre heregías:
equilibrista sin red
levitas entre vítores, aplausos y besos de admiración.
(Autor: Kailuz-Álvaro).

 Y recordemos: “La prisión del alma es el camino racional de la justicia. Y su liberación es el camino irracional que abandona todo juicio, todo ego y todo orgullo en su lado negativo”.

OM MANI PADME HUM

OM MANI PADME HUM
Dormidos corazones invernan arraigados en el lodo.
OM MANI PAME HUM.
Despiertan con el sonido de las campanas al vuelo.
OM MANI PADME HUM.
Florecen con ternura
al fecundar a su flor más hermosa.
OM MANI PADME HUM.
De hambrientos pétalos y sueños imperecederos
derraman su polen sin miedo ni precaución.
OM MANI PADME HUM.
Esparcen impolutos perfúmenes
al son del viento purificando los corazones.
OM MANI PADME HUM.
Impertérritos escalan sus raíces a la cima
de inalcanzables y rocosas montañas.
OM MANI PADME HUM.
Ora tu mantra que destruye el lodo.
OM MANI PADME HUM.
Canta tu mantra que corona la unión indivisible.
OM MANI PADME HUM.
Joyas de loto consagradas al Amor.
(Autor: Kailuz-Álvaro).

 Y recordemos: “Dentro de nuestro lodo podemos fecundar a nuestra flor más hermosa”.

 Nota: Y recordemos: “Todo conocimiento es adquirido a través de la experiencia e iluminado a través del conocimiento de los demás: Todos necesitamos y dependemos de los demás”. Lo esencial es la concienciación que nos servirá de herramienta para intentarlo, quizás conseguirlo en mayor o menor grado: quién sabe. Y recordemos: “En cualquier caso lo importante es el Mensaje y no el mensajero”. Además de que todo mensaje debe excrupulósamente ser bien expuesto pues: “Una palabra mal usada puede estropear el más bello de los pensamientos”. El buscar la felicidad más en el interior que en el exterior no quiere decir que sólo a través del estado contemplativo y meditativo sea la única solución, hay personas que enferman del alma porque no se desarrollan como personas, no se sienten realizadas y no pueden sacar su poder creativo hacia afuera. Por tanto, es fundamental también crear las condiciones idóneas, circunstancias y contextos para que también a través de lo exterior podamos explorar y desarrollar nuestro interior y viceversa recíprocamente. Y recordemos: “Materializar lo espiritual y espiritualizar lo material”.

ENTRE DOS AGUAS Y DOS MARES

Recuerdos y resentimientos sentencian:
regados de culpas, frustraciones y juicios
el conocimiento racional con su justicia.
Mas mi alma vuela de tu prisión
cumplida la condena de tu verdad,
huyendo de toda tristeza e infelicidad.
Y como ave de rapiña acecha a lo lejos la duda e incertidumbre para cazarla.
Mas mi alma escapa de entre sus rejas al planear por la senda de lo irracional:
castrando todo perdón y odio,
diluyéndose todo dolor y sufrimiento.
Y entre dos aguas y dos mares navego.
Henchído de admiración en tan arduo camino
me alejo indiferente de todo halago o rechazo.
Y orgulloso de mi conocimiento, aun sabiendo lo mal hecho,
libero mis pensamientos y sentimientos de todo arrepentimiento:
de los que se nutre la justiciera racionalidad.
Y entre dos aguas y dos mares navego.
Mas mi alma fluye dentro de mí
y feliz olvido: el haber comido la fruta prohibida.
(Autor: Kailuz-Álvaro).

No hay comentarios:

Publicar un comentario