
La Lel Del Kybalion: Los Misterios De Hermes
“Los labios de la sabiduría están cerrados, excepto para los oídos del entendimiento”; “Donde caen las pisadas del maestro, los oídos de aquellos preparados para su enseñanza se abren de par en par”; “Cuando los oídos del estudiante están listos para oír, entonces vienen los labios a llenarlos con sabiduría”(El Kybalion).
Hermes Trimegistus (el 3 veces grande) es el fundador de la astrología y el descubridor de la alquimia, el llamado 3 veces grande anterior a Moisés (se considera que fue contemporáneo de Abraham). Los egipcios le deificaron a Hermes como uno de sus dioses bajo el nombre de Thoth y los griegos también lo consideraron un dios con el nombre de Hermes, el dios de la sabiduría. La escuela hermética y sus conocimientos (la ley de Kybalion) se considera la primera filosofía escrita en la historia (Hermes nunca quiso fundar una religión basada en sus principios). La ley de Kybalion es el primer libro que estando basado en el conocimiento y la ciencia y no en la vida de nadie se podría considerar místico también al hablar de de Dios como un Todo Mental infinito, viviente, incognoscible...
Los siete principios herméticos: “Los principios de la verdad son siete; aquel que conoce éstos, con comprensión, posee la llave mágica ante cuyo toque todas las puertas del templo se abren de repente” (El Kybalion), Estos principios, sobre los que está basada toda la filosofía hermética, son:
- Principio de Mentalismo.
- Principio de Correspondencia.
- Principio de Vibración.
- Principio de Polaridad.
- Principio de Ritmo.
- Principio de Causa y Efecto.
- Principio de Género.
1. Principio de Mentalismo
“TODO es MENTE; el Universo es mental” (El Kybalion)
El TODO es INCOGNOSCIBLE, y sólo el TODO mismo puede comprender su propia naturaleza y ser. El TODO debe ser TODO lo que REALMENTE ES. No puede haber nada existiendo fuera del TODO, de otro modo EL TODO no sería EL TODO. Debe haber existido siempre continuamente, pues no hay nada más para haberlo creado nunca, y algo nunca puede desarrollarse a partir de nada, y si hubiera “no sido” alguna vez, incluso por un momento, no “sería” ahora; debe existir continuamente por siempre, pues no hay nada para destruirlo, y nunca puede “no ser”, siquiera por un momento, porque algo nunca puede convertirse en nada. Debe ser infinito en el espacio, debe estar en todas partes, pues no hay ningún lugar fuera del TODO; no puede se más que continuo en el espacio, sin ruptura, cesación, separación o interrupción, pues no hay nada que rompa, separe o interrumpa su continuidad, y nada con lo que “rellenar los huecos”. Debe ser infinito en poder, o en absoluto, pues no hay nada para limitarlo, restringirlo, constreñirlo, confinarlo, perturbarlo o condicionarlo. No está sujeto a ningún otro poder, pues no hay otro poder.
EL TODO debe ser INMUTABLE, nunca ha habido, no hay ahora y nunca habrá alguna otra cosa a la que pueda cambiar.
EL TODO es vida y mente, por tanto la materia al no poder manifestar estas cualidades no son EL TODO. Además lo que llamamos materia es meramente energía o fuerza interrumpida, es decir, energía o fuerza a una frecuencia baja de vibración. Y tampoco EL TODO es energía o fuerza como los materialistas usan los términos, pues según éstos la energía y fuerza son cosas ciegas, mecánicas, vacías de vida o mente. Vida y mente nunca pueden desarrollarse a partir de una energía o fuerza ciega, pues nada puede elevarse más alto que su origen; nada se desenvuelve a no ser que esté envuelto; nada se manifiesta en el efecto a no ser que esté en la causa. EL TODO no puede ser mera energía o fuerza, pues, si lo fuera, entonces no habría cosas tales como vida y mente en existencia, y sabemos que no es así, pues estamos vivos y usando la mente. EL TODO es LA VIDA Y MENTE, pero no concebida como nosotros los mortales lo conocemos sino como MENTE VIVIENTE INFINITA por comparación con vida y mente finitas. EL TODO es mente viviente infinita. El Iluminado lo llama ESPÍRITU: EL TODO ES ESPÍRITU y crea el universo MENTALMENTE, de una manera semejante al proceso por el que el hombre crea imágenes mentales. EL TODO no puede crear en ningún otro modo excepto mentalmente, sin usar material (y no hay ninguno que usar), o reproduciéndose a sí mismo (que también es imposible). Tú puedes crear un universo propio en tu mentalidad, así crea EL TODO universos en su propia mentalidad. Pero tu universo es la creación mental de una mente finita, mientras que EL TODO es la creación de una infinita. EL UNIVERSO Y TODO LO QUE CONTIENE, ES UNA CREACIÓN MENTAL DEL TODO: TODO ES MENTE.
“EL TODO crea en su mente infinita innumerables universos, que existen por eones de tiempo; y sin embargo, para EL TODO, la creación, desarrollo, declinación y muerte de un millón de universos es como el tiempo del parpadeo de un ojo”; “La mente infinita del TODO es la matriz de los universos” (El Kybalion).
EL TODO ES UNO, los dos aspectos son meramente aspectos de manifestación. La enseñanza es que el principio masculino manifestado por EL TODO proyecta su voluntad hacia el principio femenino (que puede ser llamado Naturaleza); podéis pensar en el principio masculino como DIOS, el padre, y en el principio femenino como la NATURALEZA. EL TODO no es sino UNO, y que en su mente infinita el universo es generado, creado y existe. Y la muerte no es real, incluso en el sentido relativo: no es sino nacimiento a una nueva vida e iréis adelante, y adelante, y adelante, a planos de vida superiores y más altos todavía, por eones sobre eones de tiempo: “Dentro del padre-madre mente, los niños mortales están en el hogar”; “No hay ni uno sin padre ni madre en el universo” (El Kybalion).
Desde el punto de vista absoluto, no hay nada real excepto EL TODO. Sea que el universo esté creado de materia, o sea una creación mental en la mente del TODO, es insustancial, no duradero, una cosa de tiempo, espacio y cambio. Ésta es la paradoja del universo, resultante del principio de polaridad que se manifiesta cuando EL TODO comienza a crear (señala la diferencia entre la media-sabiduría y la sabiduría). Mientras que para EL TODO INFINITO, el universo, sus leyes, sus poderes, su vida, sus fenómenos, son como cosas observadas en el estado de meditación o sueño; sin embargo, para todo lo que es finito, el universo debe ser tratado como real, y la vida, y la creación, y el pensamiento, deben estar basados sobre ello, acordemente, aunque siempre con una comprensión de la verdad superior. Lo que los hermetistas conocen como la ley de la paradoja es un aspecto del principio de polaridad. Y así mientras que para EL TODO el universo debe ser irreal e ilusorio, un mero sueño o el resultado de una meditación; no obstante, para las mentes finitas que forman una parte de ese universo, y lo ven a través de facultades mortales, el universo es muy real en verdad, y debe ser considerado así. Al reconocer el punto de vista absoluto, no debemos cometer el error de ignorar o negar los hechos y fenómenos del universo tal como se presentan a nuestras facultades mortales, pues no somos EL TODO. Lo que llamamos materia se sostiene que es meramente una agregación de átomos, átomos que son en sí mismos meramente un agrupamiento de unidades de fuerza, llamadas electrones o iones,vibrando y en constante movimiento circular. Hay muchos y diferentes planos de inferior a superior y tendemos a elevarnos y cuanto más alto nos elevemos en la escala, cuanto más cerca llegamos de la mente padre, más evidente se vuelve la naturaleza ilusoria de las cosas finitas, pero la visión no se desvanece realmente hasta que EL TODO nos absorbe finalmente hacia sí. En EL TODO vivimos y nos movemos y tenemos nuestro ser, ESTAMOS SOSTENIDOS FIRMEMENTE EN LA MENTE INFINITA DEL TODO. La fuerza de la que los electrones no son sino unidades es meramente una manifestación de la mente del TODO, y como todo lo demás en el universo es puramente mental en su naturaleza. Cometemos una insensatez cuando intentamos negar la existencia de la materia en el aspecto relativo. Podemos negar su dominio sobre nosotros (y eso correctamente), pero no deberíamos intentar ignorarla en su aspecto relativo, al menos mientras residamos sobre su plano, pues mientras estemos en el plano de la materia debemos reconocer sus fenómenos (pero podemos controlar la materia como hacen los maestros cuando lo hacen así aplicando las fuerzas superiores). Ni se vuelven las leyes de la naturaleza menos constantes o efectivas cando sabemos, igualmente, que son meramente creaciones mentales. Ellas tienen pleno efecto en los diversos planos. Superamos las leyes inferiores aplicando las leyes superiores. Pero no podemos escapar a la ley o elevarnos por encima de ella enteramente. Nada sino EL TODO puede escapar a la ley, y eso porque EL TODO es la LEY en sí, de donde emergen todas las leyes, de donde el más elevado ser debe inclinarse ante la ley, y ser como nada ante el ojo del TODO. Esas leyes que el TODO pretende que sean leyes gobernantes no han de ser desafiadas o argüidas. Mientras el universo dure, ellas durarán, pues el universo existe por virtud de estas leyes que forman su armazón y lo mantienen junto. EL TODO es mente; el universo es mental, sostenido en la mente del TODO. La maestría consiste en usar las fuerzas superiores contra las inferiores, escapando a los sufrimientos de los planos inferiores vibrando en los superiores. La transmutación, no la negación presuntuosa, es el arma del maestro.
2. Principio de Correspondencia
“Mientras que todo está en EL TODO, es igualmente cierto que el TODO está en todo. Para aquel que verdaderamente entiende esta verdad le ha venido un gran conocimiento” (Ley Kybalion).
Esta aparente contradicción es reconciliable bajo la Ley de la Paradoja. Las enseñanzas herméticas son que EL TODO es inmanente (permaneciendo dentro; inherente; residiendo dentro) en su universo, y en toda parte, partícula, unidad o combinación, dentro del universo (principio de correspondencia), ejemplo: los personajes de Dickens representan el poder espiritual y mental de sus creadores, sin embargo, su autor no es igual a ellos al igual que sus protagonistas pueden decir que el espíritu de su creador es inherente a ellos y está dentro de ellos y, sin embargo, no son él. Hay muchos planos de ser, muchos subplanos de vida, muchos grados de existencia en el universo, en este sentido todas las verdades son medias-verdades y han de ser complementadas unas a otras en vez de hacerlas excluyentes y llegar a afirmaciones erróneas por anular una media verdad al considerarla una mentira completa.
Las enseñanzas herméticas concernientes al proceso de la creación mental del universo son las de que al comienzo del ciclo creativo EL TODO, en su aspecto de “ser”, proyecta su voluntad hacia su aspecto de “devenir” (proceso o cambio), y el proceso de creación comienza. El proceso consiste en el rebajamiento de la vibración hasta que se alcanza un grado bajísimo de energía vibratoria, en cuyo punto se manifiesta la forma de materia más grosera posible. Este proceso es llamado la etapa de involución, en el que EL TODO se “envuelve”en su creación, como un escritor se involucra en el proceso de creación en su obra olvidándose de él en pleno proceso creativo. Durante la “efusión”, las vibraciones se vuelven cada vez más bajas hasta que finalmente el impulso cesa y comienza la oscilación del retorno. Pero hay esta diferencia, que mientras que en la “efusión” las fuerzas creativas se manifiestan compactamente y como un conjunto, sin embargo, desde el comienzo de la etapa evolutiva o de “absorción” se manifiesta la ley de individualización, es decir, la tendencia a separarse en unidades de fuerza, de modo que finalmente aquello que abandonó al TODO como energía individualizada retorna a su fuente como incontables unidades de vida altamente desarrolladas, habiéndose elevado cada vez más alto en la escala por medio de la evolución física, mental y espiritual.
Los antiguos hermetistas usan la palabra “meditación” al describir el proceso de la creación mental del universo en la mente del TODO, siendo empleada también la palabra “contemplación”. Las enseñanzas herméticas concernientes al proceso de evolución son que el TODO, habiendo meditado sobre el comienzo de la creación, habiendo establecido así los fundamentos materiales del universo, habiéndolo pensado a la existencia entonces gradualmente se despierta o levanta de su meditación y al hacerlo así comienza la manifestación del proceso de evolución, sobre los planos material, mental y espiritual, sucesivamente y en orden. Así comienza el movimiento hacia arriba, y todo empieza a moverse en dirección hacia el espíritu. La materia se vuelve menos grosera; las unidades brotan al ser; las combinaciones empiezan a formarse; la vida aparece y se manifiesta en formas cada vez más elevadas, y la mente se vuelve cada cada vez más en evidencia, volviéndose más elevadas constantemente las vibraciones. En breve, el proceso entero de evolución, en todas sus fases, comienza, y procede de acuerdo con las leyes establecidas del proceso “absorción”. Todo esto ocupa eones sobre eones del tiempo del hombre, conteniendo cada eón incontables millones de años, y sin embargo los iluminados nos informan que la creación entera, incluyendo involución y evolución, de un universo, no es sino “como el parpadeo de un ojo” para EL TODO. Al final de incontables ciclos eones de tiempo, EL TODO retira su atención, su contemplación y meditación del universo pues la gran obra está acabada, y todo es atraído adentro del TODO de donde emergió. Pero misterio de misterios el espíritu de cada alma no es aniquilado, sino que es infinitamente expansionado, el creado y el creador se funden. Y así como EL TODO se levanta de la meditación sobre el universo, así el hombre (con el tiempo) cesan de manifestarse sobre el plano material, y se retira cada vez más adentro del espíritu interno, que es en verdad “el ego divino”.
¿Por qué actúa EL TODO?, no podría decirse que hubiese una razón ya que implicaría una causa, y EL TODO está por encima de causa y efecto, excepto cuando quiere convertirse en causa, en cuyo momento el principio se pone en movimiento. La materia es impensable, igual que EL TODO es incognoscible. EL TODO “ES”, EL TODO ACTÚA PORQUE ACTÚA, pues EL TODO es su propia razón, su propia ley, su propio acto; o aún más lejos, que EL TODO, su razón, su acto, su ley son UNO. La respuesta está encerrada en EL SER INTERNO del TODO. La ley de correspondencia, según herméticos, se extiende sólo hasta ese aspecto del TODO, del que puede hablarse como “el aspecto de DEVENIR”. Detrás de este aspecto está “el aspecto de SER”, en el que todas las leyes se pierden en LEY; todos los principios se funden en PRINCIPIO, y EL TODO, PRINCIPIO y SER, son IDÉNTICOS, UNO Y LO MISMO.
Existe una armonía, acuerdo y correspondencia entre los varios planos de manifestación, vida y ser. Todo lo que está incluido en el universo emana de la misma fuente, y las mismas leyes, principios y características se aplican a cada unidad o combinación de unidades de actividad, conforme cada una manifiesta sus propios fenómenos sobre su propio plano. El universo puede ser dividido en tres grandes clases de fenómenos, conocidos como los tres grandes planos: El gran plano físico; El gran plano mental; Y el gran plano espiritual. Las tres divisiones no son sino grados ascendentes de la gran escala de la vida, cuyo punto más bajo es la materia indiferenciada, y el punto más elevado es el del espíritu. Los tres grandes planos pueden ser considerados como los tres grandes grupos de grados de manifestación de la vida. Una dimensión es una medida en una línea recta, relativo a la medida. Las dimensiones ordinarias del espacio son longitud, anchura y altura, o quizá longitud, anchura, altura, grosor o circunferencia. Pero hay otra dimensión de “cosas creadas”, o “medida en línea recta”, conocida por los ocultistas y científicos (éstos no lo han aplicado aún al término dimensión), llamada la cuarta dimensión, es la norma usada al determinar los grados o planos. Esta 4º dimensión puede ser llamada la dimensión de la vibración (el 3º principio del hermetismo: todo está en movimiento, todo vibra, nada está en reposo). No sólo vibran en diferentes grados de moción, sino como en direcciones diferentes y en una manera diferente. Y estos grados forman lo que los ocultistas llaman planos. Cuanto más elevado es el grado de frecuencia de vibración, más elevado es el plano y más elevada es la manifestación de la vida que ocupa ese lugar. Todo son creaciones del TODO, y tienen su existencia únicamente dentro de la mente infinita del TODO. Las enseñanzas son que la materia no es sino una forma de energía: energía a una frecuencia baja de vibraciones de una cierta clase. Existen 7 planos físicos menores así como 7 planos de mente menores. Para los ocultistas la palabra espíritu se usa en el sentido de principio animador, llevando consigo la idea de poder, energía viviente, fuerza mística, etc.
3. Principio de Vibración
“Nada descansa; todo se mueve; todo vibra” (Ley de Kybalion).
EL TODO, en sí mismo, manifiesta una vibración constante de un grado infinito de intensidad y rápido movimiento, tanto que puede ser prácticamente considerado en reposo. Los planetas revolucionan alrededor de soles, y muchos de ellos giran sobre sus ejes. Los soles se mueven alrededor de mayores puntos centrales, y se cree que éstos se mueven alrededor de otros aún mayores, y así sucesivamente, ad infinitum. Las moléculas están compuestas de átomos, que, igualmente, están en un estado de moción y vibración constantes. Los átomos están compuestos de corpúsculos, a veces llamados electrones, iones..., que también están en un estado de rápida moción, revolucionando uno alrededor del otro, y que manifiestan un estado y modo de vibración muy rápido. Todas las formas de materia manifiestan vibración, de acuerdo con el principio hermético de vibración. El éter universal: materia en un grado superior de vibración, según los hermetistas dicen que esta sustancia etérea es de tenuidad y elasticidad extremas, y compenetra el espacio universal, sirviendo como un medio de transmisión de ondas de energía vibratoria, tales como calor, luz, electricidad, magnetismo, etc. Las enseñanzas son que la sustancia etérea es un vínculo conector entre las formas de energía vibratoria conocidas como “materia”, por una parte, y “energía o fuerza”, por otra; y también que manifiesta un grado de vibración, en frecuencia y modo, enteramente propio. Ejemplo: un objeto se mueve lentamente y produce un sonido y según se incrementa la velocidad la nota se eleva en la escala musical, y finalmente cuando los movimientos alcanzan una gran frecuencia se alcanza la nota final donde el sonido anterior que era perceptible a los oídos humanos se desvanece y sigue el silencio. No se oye ningún sonido proveniente del objeto en revolución, siendo la frecuencia de moción tan alta que el oído humano no puede registrar las vibraciones. Cuando se alcanza el grado de vibración apropiado, se emiten electricidad y magnetismo. Cuando el objeto alcanza una cierta frecuencia de vibración sus moléculas se desintegran, y se resuelven en los elementos o átomos originales. Según los hermetistas si las vibraciones se incrementasen continuamente el objeto remontaría los estados sucesivos de manifestación y manifestaría a su vez las diversas etapas mentales, y después continuando hacia el espíritu, hasta que finalmente reentraría al TODO, que es espíritu absoluto. El “objeto”, sin embargo, habría estado de ser un “objeto” mucho antes de que se alcanzase la etapa de sustancia etérea. Toda manifestación de pensamiento, emoción, razón, voluntad o deseo, o cualquier estado o condición mental, está acompañado por vibraciones, una porción de las cuales son arrojadas y tienden a afectar a las mentes de otras personas por “inducción”. Este principio produce los fenómenos de telepatía, influencia mental (poder psicotrónico)... Aquel que entiende el principio de vibración ha captado el cetro del poder.
4. Polaridad
“Todo es dual; todo tiene polos; todo tiene su par de opuestos; semejante y desemejante son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se encuentran; todas las verdades no son sino medias verdades, todas las paradojas pueden ser reconciliadas”. (Ley Kybalion).
Todo tiene sus dos polos con múltiples grados entre los dos extremos. Por tanto, espíritu y materia no son sino los dos polos de la misma cosa, siendo los planos intermedios meramente grados de vibración. Muestran que EL TODO y los muchos son lo mismo, siendo la diferencia meramente una cuestión de grado de manifestación mental. Así, la LEY y las leyes son los dos polos opuestos de una cosa. Igualmente, PRINCIPIO y principios. Mente infinita y mentes finitas. Ejemplo: la escala de color es lo mismo, siendo la única diferencia entre el violeta alto y el rojo bajo de vibraciones más altas o más bajas. Igualmente grande y pequeño son relativos así como duro y blando, ruido y silencio, positivo y negativo...Esto hace que se pueda transmutar un estado mental en otro, a lo largo de las líneas de polarización. Si bien las cosas que pertenecen a clases diferentes no pueden ser transmutadas una en la otra, pero las cosas de la misma clase pueden ser cambiadas, esto es, pueden tener cambiada su polaridad. Así el amor no se convierte en rojo o violeta pero sí en odio. En el plano físico el calor puede ser transmutado en frío pero no en ruido. El polo positivo tiene una frecuencia de vibración más elevada que el negativo y fácilmente lo domina. La tendencia de la naturaleza es en la dirección de la actividad dominante del polo positivo.
5. Ritmo
“Todo fluye afuera y adentro; todo tiene sus mareas; todas las cosas se elevan y caen; la oscilación del péndulo se manifiesta en todo; la medida de la oscilación hacia la derecha es la medida de la oscilación hacia la izquierda; el ritmo compensa”. (Ley Kybalion).
El principio de ritmo está conectado estrechamente con el principio de polaridad. El ritmo se manifiesta entre los dos polos establecidos por el principio de polaridad. Pero la oscilación es siempre hacia un polo primero y después el otro. Hay siempre una acción y una reacción; un avance y una retirada; una elevación y un hundimiento; manifestados en todos los aires y fenómenos del universo. Los universos son creados; alcanzan su punto bajo extremo de materialidad; y entonces comienzan su oscilación hacia arriba. Así es con todas las cosas vivientes: nacen, crecen y mueren, y renacen entonces. Mientras el principio de ritmo es invariable hay 2 planos generales de conciencia, el inferior y el superior, por lo que si te elevas al plano superior puedes escapar a la oscilación del péndulo rítmico que se manifiesta en el plano inferior, de tal modo que la oscilación del péndulo rítmico ocurre en el inconsciente, pero queda neutralizada al no llegar a ser afectada en la consciencia. La elevación del ego por encima de las vibraciones del plano inconsciente de actividad mental hace que la oscilación negativa del péndulo no se manifieste en la conciencia, es como elevarse por encima de una cosa y dejarla pasar por debajo tuyo. El maestro hermético se polariza en el lado deseado rehusando a participar en la oscilación atrás, es decir, consigue negar la influencia sobre él, manteniéndose firme en su posición polarizada al rehusar a permitir que sus humores por ejemplo y estados mentales negativos les afecten, aplicando la ley de neutralización. Por consiguiente, la voluntad es superior a la manifestación del principio, y aunque éste siempre opera podemos escapar a sus efectos.
La ley de compensación es compensar, es decir, contrarrestar: La medida de la oscilación hacia la derecha es la medida de la oscilación hacia la izquierda; el ritmo compensa. El péndulo con una oscilación corta en una dirección no tiene sino una oscilación corta en la otra; mientras que la oscilación larga hacia la derecha significa invariablemente la oscilación larga hacia la izquierda. Por tanto, referido al hombre hay temperamentos que no permiten sino bajos grados de regocijo, y grados de sufrimiento igualmente bajos; mientras que hay otros que permiten el más intenso regocijo, pero también el más intenso sufrimiento. Es decir, la capacidad para el dolor y el placer en cada individuo están equilibradas. La ley de compensación está en plena operación aquí. Es más, según los hermetistas antes de que uno sea capaz de gozar de un cierto grado de placer, debe haber oscilado igualmente lejos, proporcionalmente, hacia el otro polo de sentimiento, siendo el negativo precedente al positivo en estas cuestiones. Por consiguiente, el placer es la oscilación-rítmica, de acuerdo con la ley de compensación, por un grado de dolor experimentado previamente, sea en la vida presente o en una encarnación anterior. Los hermetistas consideran la cadena de vida como continua, y como formando una parte de una vida del individuo. Todo tiene sus lados placenteros y desagradables. Las cosas que uno gana son pagadas siempre por las cosas que uno pierde.
6. Causación
“Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley; la casualidad no es sino un nombre para la ley no reconocida; hay muchos planos de causación, pero nada se escapa a la ley”. (Kybalion).
La ley compenetra el universo; nada sucede por casualidad. Y aunque uno es “libre” de actuar. Qué le hace querer hacer una cosa en preferencia de otra; qué hace que les parezca hacer esto o aquello. Acaso no hay un porqué a su placer y querencias. El maestro es capaz de cambiar los placeres y querencias en otros en el extremo opuesto del polo mental. Él es capaz de querer querer, en vez de querer por algún sentimiento, humor, emoción o sugestión ambiental hace surgir una tendencia o deseo dentro de él a hacerlo así. La mayoría de las personas son arrastradas como la piedra que cae, obedientes al entorno, las influencias externas y los humores internos, deseos, etc, por no hablar de los deseos y voluntades de otros más fuertes que ellos mismos, herencia, ambiente y sugestión, que le arrastran sin resistencia de su parte, o el ejercicio de la voluntad.
Todo está gobernado por la ley universal, que el número infinito de leyes no son sino manifestaciones de la única gran ley, la LEY que es EL TODO. No hay nada fuera de la ley; nada que suceda contrario a ella. Las enseñanzas herméticas dicen que el hombre puede usar la ley para superar las leyes, y que lo superior prevalece contra lo inferior, hasta que al final haya alcanzado la etapa en la que busque refugio en la LEY misma.
7. Género
“El género está en todo; todo tiene sus principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos”.
La palabra género se deriva de la raíz latina que significa engendrar, procrear, generar, crear, producir. El sexo es una manifestación del género en un cierto plano del gran plano físico, el plano de la vida orgánica. El átomo está compuesto de una multitud de corpúsculos, electrones o iones (siendo aplicados los diversos nombres por autoridades diferentes). La formación del átomo es debida realmente al amontonamiento de corpúsculos negativos alrededor de uno positivo, pareciendo ejercer los corpúsculos positivos una cierta influencia sobre los corpúsculos negativos, haciendo que los últimos asuman ciertas combinaciones y así crean o generan un átomo. Los hermetistas han identificado siempre el principio masculino del género con el polo positivo y el femenino con el polo negativo de la electricidad (así llamada). El llamado polo negativo de la batería es realmente el polo en y por el que se manifiesta la generación o producción de nuevas formas y energías. No hay nada negativo respecto a él. Las mejores autoridades científicas usan ahora la palabra cátodo en lugar de negativo, viniendo la palabra cátodo de la raíz griega que significa descendencia, el sendero de generación, etc. El cátodo o polo negativo es el principio madre de los fenómenos eléctricos y de las formas más finas de materia conocidas todavía por la ciencia. Y así usaremos la palabra femenino en lugar de negativo al hablar de ese polo de actividad. Las enseñanzas científicas son que los corpúsculos creativos o electrones son femeninos (la ciencia dice que están compuestos de electricidad negativa, nosotros decimos que están compuestos de energía femenina). Un corpúsculo femenino se desprende de un corpúsculo masculino, siendo urgido a ello por el impulso natural a crear nuevas formas de materia o energía. Cuando el corpúsculo femenino se une con un corpúsculo masculino, ha comenzado un cierto proceso. Las partículas femeninas vibran rápidamente bajo la influencia de la energía masculina, y circulan rápidamente alrededor de la última. El resultado es el nacimiento de un nuevo átomo que está compuesto de una unión de los electrones o corpúsculos masculino y femenino, pero cuando se forma la unión el átomo es una cosa separada, teniendo ciertas propiedades, pero no manifestando ya más la propiedad de electricidad libre. El proceso de desprendimiento o separación de los electrones femeninos es llamado ionización. Surgen de sus uniones, o combinaciones, se manifiestan los variados fenómenos de ella: la luz, el calor, la electricidad, el magnetismo, la atracción, la repulsión, la afinidad química y lo opuesto, y fenómenos similares. Y todo esto surge a partir de la operación del principio de género en el plano de la energía. Por eso, todo en el mundo orgánico manifiesta ambos géneros (siempre está presente el masculino en la forma femenina), y el femenino en la forma masculina (teoría eléctrica del universo). En definitiva, toda cosa y toda persona contiene los dos elementos o principios, o este gran principio, dentro de sí, de él o de ella. Toda cosa macho tiene también el elemento hembra; toda hembra contiene también el principio macho.
Thomson J.Hudson, autor de la teoría “mentes objetiva y subjetiva”, sostenía que existen en todo individuo. El principio masculino de la mente corresponde a la así llamada mente objetiva, mente consciente, mente voluntaria, mente activa, etc. Y el principio femenino de la mente corresponde a la así llamada mente subjetiva, mente subconsciente, mente involuntaria, mente pasiva, etc. Los hermetistas invitan a volver la atención hacia adentro sobre el ser que habita dentro de cada uno, el dictamen es “yo soy”, pero un examen posterior descubre el hecho de que este “yo soy” puede ser separado o fragmentado en dos partes distintas, o aspectos, que mientras que trabajan al unísono y en conjunción, pueden, no obstante, ser separados en la conciencia. Un examen más cuidadoso revela el hecho de que existe un “yo” y un “mí”. Estos gemelos mentales difieren en sus características y naturaleza. Un hombre piensa de su ser (en su aspecto de “mí”) como estando compuesto de ciertos sentimientos, apetencias, gustos, disgustos, hábitos, ataduras peculiares, características, etc, todo lo cual contribuye a componer su personalidad o el “ser” conocido a él mismo y a otros. El “mí” de muchos hombres puede decirse que consiste mayormente de su conciencia del cuerpo y sus apetitos físicos, etc, estando su conciencia mayormente ligada a su naturaleza corporal, ellos prácticamente viven ahí (no pueden concebir un ser independientemente del cuerpo). Su mente parece serles prácticamente algo que pertenece a su cuerpo (lo que en muchos casos es así). Pero conforme el hombre se eleva en la escala de la conciencia, es capaz de desenredar su “mí” de su idea del cuerpo, y es capaz de pensar en su cuerpo como perteneciente a la parte mental de él. Pero incluso entonces está muy expuesto a identificar el “mí” enteramente con los estados mentales, sentimientos..., que siente que existen dentro de él. Está muy expuesto a considerar estos estados internos como idénticos consigo mismos, en vez de que sean simplemente “cosas” producidas por alguna parte de su mentalidad, y existiendo dentro de él (de él y en él), pero aún no “él mismo”. Existe un algo mental que es capaz de querer que el “mí” actúe a lo largo de ciertas líneas creativas, y que es capaz también de permanecer a un lado y observar la creación mental. A esta parte de sí mismos se le enseña a llamarla su “yo”. Él es capaz de descansar en su conciencia a voluntad. El “yo” es capaz de permanecer a un lado observar las operaciones de creación y generación mental del “mí”. Hay este aspecto dual en la mente de toda persona. El “yo” representa el principio masculino del género mental; el “mí” representa el principio femenino. El “yo” representa el aspecto de ser; el “mí” el aspecto de venir a ser. Los dos son similares en clase, aunque vastamente diferentes en grados: “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba”. La tendencia del principio femenino es siempre en la dirección de recibir impresiones, mientras que la tendencia del principio masculino es siempre en la dirección de dar o expresar. El principio femenino tiene un área de operación mucho mas variada de lo que tiene el principio masculino. El principio femenino conduce el trabajo de generar nuevos pensamientos, conceptos, ideas, incluyendo el trabajo de la imaginación. El principio masculino se contenta con el trabajo de la “voluntad”, en sus variadas fases. La mayoría de las personas realmente no emplean el principio masculino sino poco, y están contentas con vivir de acuerdo con los pensamientos e ideas instalados dentro del “mí” a partir del “yo” de otras mentes. En los procesos de telepatía, hipnosis y sugestión opera desde el principio masculino de la otra persona que dirige su voluntad hacia el principio femenino de la otra persona que recibe y acepta sus órdenes, haciéndolas suyas y actúa y piensa acordemente. Pero desgraciadamente el principio masculino en la persona corriente es muy débil y normalmente las personas residen en su conciencia del “mí”, y no realizan que tienen una cosa tal como “yo”. Se polarizan en su principio femenino de la mente, y al principio masculino, en el que está alojada la voluntad, se le permite permanecer inactivo y no empleado. Los hombres y las mujeres fuertes del mundo manifiestan invariablemente el principio masculino de la voluntad, dominan sus propias mentes por su voluntad. Las personas magnéticas son aquellas que son capaces de usar el principio masculino de modo e impresionar sus ideas sobre otras.
Axiomas Herméticos
“La posesión del conocimiento, a no ser que vaya acompañada por una manifestación y una expresión en la acción, es como el amontonamiento de metales preciosos: una cosa vana y tonta. El conocimiento, como la riqueza, está destinado al uso. La ley del uso es universal, y aquel que la viola sufre en razón de su conflicto con las fuerzas naturales”.
“Para destruir una frecuencia indeseable de vibración mental, poned en operación el principio de polaridad y concentraros sobre el polo opuesto a aquel que deseáis suprimir. Matad lo indeseable cambiando su polaridad”.
“La mente (así como los metales y los elementos) puede ser trasmutada, de estado a estado; de grado a grado; de condición a condición; de polo a polo; de vibración a vibración”.
“ El ritmo puede ser neutralizado por una aplicación del arte de la polarización”.
“Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de causación, y uno puede usar las leyes del superior para superar las leyes del inferior”.
“Los sabios sirven en el superior, pero rigen en el inferior. Obedecen las leyes que vienen de por encima de ellos, pero en su propio plano, y en aquellos por debajo de ellos, rigen y dan órdenes. Y sin embargo, al hacerlo así, forman parte del principio, en vez de oponerse a él. El hombre sabio se ajusta a la ley, y entendiendo sus movimientos la opera en vez de ser su esclavo ciego”.
“La verdadera trasmutación hermética es un arte mental”.
“El TODO es MENTE; el universo es mental”.
RESUMEN personal de lo transcrito:
EL TODO es incognoscible, inmutable, mente viviente infinita de la que provenimos y en su fase de creación mental descendemos en partículas de baja vibración a planos inferiores, que en verdad es algo mental e imaginario, un proceso creativo del TODO, que se rigen por unas leyes creadas por él a lo que todas las cosas están sujetas salvo EL TODO al ser la LEY misma, todo tiene por tanto su causa-efecto y esas leyes están regidas por la LEY del TODO, que es la LEY. Si bien en nuestro plano inferior de materia y energía es algo real para nosotros el universo, aunque en verdad es una creación mental de EL TODO. Todo está en movimiento, en vibración y es dual, pero las contradicciones pueden ser reconciliadas por la ley de la paradoja donde la polarización de lo negativo por lo positivo, cuya frecuencia vibratoria es mucho más fuerte, se puede hacer si aprendemos a soslayar el efecto negativo del péndulo en su ritmo en el inconsciente con vibraciones de frecuencias muy elevadas que se corresponden con planos de vida superiores, iniciando el proceso de iniciación y maestría hasta elevarnos de nuevo hacia EL TODO que acabará absorbiéndonos de nuevo. Todo tiene género donde el principio masculino es voluntad (“el yo”) y el principio femenino es percibir la voluntad del principio masculino y actuar conforme a ella (“El mí”), y donde en EL TODO estos principios serían el padre (Dios) y la madre (Naturaleza). No hay que confundir EL TODO con todo (en un plano inferior, terrestre, lo que se llama todo se refiere a todas las cosas que conocemos y existen, es decir, toda materia y energía: y todo en la vida es materia y energía, siendo la nada: el no-todo, pero este todo, al que se refiere los humanos y científicos no es mente viviente infinita sin causa ni efecto ni creada ni inmutable...), si bien EL TODO está en todo siendo todas las cosas una manifestación del mismo e inspirado interiormente por el ego divino (“El Yo Divino”) en una perfecta moción circular (acción y efecto de mover o ser movido), siendo el eje de todo: EL TODO es UNO. Y previamente a elevarnos al origen nos desarrollamos en el lado negativo para conocer después el lado positivo con comprensión y concienciación. En la misma intensidad que sufrimos lo negativo nos regocijamos en lo positivo, todo son grados en una misma línea de polaridad donde el plano físico, el plano mental y el plano espirítual son distintos grados de una escala que a medida que se elevan se confunden en uno, todo lo podemos transmutar a nuestro beneficio cuando conocemos los principios del hermetismo, nuestras herramientas de conocimiento y sabiduría.
PRINCIPIO
MASCULINO Y FEMENINO
Corpúsculos negativos o cátodos de condición femenina, que
como abejas en colmena, se mueven alrededor de corpúsculos positivos: de
condición masculina, de los que se desprenden.
Principio femenino atraído por el principio masculino se
unen en el proceso de creación de un nuevo reino.
Principio masculino del “Yo”, el “Ser”, la “Voluntad”, que
observa y contempla las creaciones del principio femenino del “Mí”, del “Venir
a ser”, que recibe las impresiones del “Yo” y actúa conforme a él.
Mas pocas abejas son reinas sino siervas
sin ejercer su “Yo” sino el de la reina,
sin ejercer su “Yo” sino el de la reina,
sin fuerte principio masculino adolecen de voluntad,
errando sus almas en pena.
Mente objetiva es el principio masculino del “Yo” que observa
y contempla: las obras del “Mí”, de la mente subjetiva y principio femenino.
Abejas que devienen del Ser y crecen en el Devenir a Ser
para Ser, coronan su voluntad de ser reinas y ordenan y mandan:
a aquellas abejas
sin un gran “Yo” donde su “Mí” oscila cual péndulo,
esperando la hiriente herida de la espada de Damocles al ser regidas por otros “Yoes”.
esperando la hiriente herida de la espada de Damocles al ser regidas por otros “Yoes”.
Mas todo está regentado por la Mente viviente infinita
(Espíritu): que no tiene causa ni efecto ni fue creada, siendo inmutable e
incognoscible:
pero sólo el Origen,la LEY
misma, puede comprender su naturaleza,
con su principio masculino: Dios; y su principio femenino: Madre Naturaleza.
pero sólo el Origen,
Abejas reinas gobiernan en su colmena, aunque sólo las
reinas entre reinas sirven en la Gran Colmena con devoción y decisión. Y fieles a
su procedencia crean mieles exquisitas fundiéndose degustadas:
en el TODO.
(Autor: Kailuz-Álvaro).
Bilbiografía: El Kybalion, Los Misterios De Hermes, Tres Iniciados, de la Bilbioteca fundamental AÑO CERO (1995).

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