Los libros de autoayuda como: “Tú puedes ser feliz ahora”, etc, siempre basan la felicidad en el interior, algo que podría ser adecuado si tu vida la dedicas por entero a la meditación e interiorización espiritual, una vida basada meramente en lo espiritual y de renuncia a cualquier felicidad exterior. Pero en una vida mundana, si bien es cierto que la felicidad se basa casi exclusivamente en el mundo exterior: siendo un error, tampoco es correcto escribir esos libros desde una perspectiva profundamente meditativa.
Error clásico:
Premisa: Cuando tu estado de ánimo es bajo es porque previamente hay un pensamiento, los hechos son circunstancias objetivas y lo único que cambia es tu forma de interpretarlos, todo depende de ti para interpretarlos correctamente y ser felices. Observaciones a esta premisa: Ni que fuéramos superhombres o supermujeres: soy feliz porque decido serlo pase lo que me pase y mi pensamiento puede conseguirlo. Con ello no digo que pueda suceder, pero si somos realistas la mayoría de la gente si tiene un accidente y se le desfigura la cara total y horriblemente no querrá salir a la calle ni le apetecerá hacer vida social. Por otro lado si una persona es pobre, paupérrima, sin problemas psíquicos y con una gran cultura siendo un erudito le será más gravoso quedarse en la indigencia, quedarse sin dentadura y mugriento mientras reniega de sí mismo duramente máxime si tiene estudios (y hasta superiores) encontrándose en una situación terrible (situación que cada vez pasa más donde los parámetros de la indigencia actualmente recogen esta nueva perspectiva social): habría de sorprendernos acaso la multitud de personas mayores de 45años, parados de larga duración que se han suicidado. Qué les decimos, hazte misionero y así tus necesidades básicas estarán cubiertas y además el ayudar a los demás te hará ser feliz y encontrar a tu ser divino interior (el ayudar a los demás hace que tu pensamiento no se focalice en uno mismo sino en los otros ayudándote a no pensar en tus problemas y minimizarlos); pues el estado natural del alma es la paz, la quietud, la contemplación y la felicidad. Bueno en muchos casos puede ser una vía para reencontrarse, pero la mayoría se volverán locos ante tanta depresión, tristeza y frustración de tanto fracaso. Pues el ser humano tiene una parte material y de realización personal que no puede ser soslayada ni obviada. Y aunque desde los libros de autoayuda y espirituales se dice que hay que renunciar al ego y al orgullo, recordemos que hay una parte positiva en todos los lados del prisma que se observe y que tanto el orgullo y el ego tienen su vertiente beneficiosa, gracias a ello se han reivindicado derechos y progresos sociales impensables y vedados para muchos según las épocas aunque hayan costado sangre, sacrificios, vidas y, muchas penas.
Para los que dicen que lo primero es el pensamiento. Digamos que en la psicología ya Piaget dijo que el proceso cognitivo es posterior a las sensaciones y estímulos exteriores, y que el proceso de la comunicación es una estructura cognitiva evolucionada y que se va desarrollando desde los primeros años de existencia, estando codificado a que edad es normal o no las distintas capacidades y aptitudes cognitivas ante la vida. No es lo mismo el hombre de Cromallón que el hombre Nearthental, ni es lo mismo las primeras fases de evolución de dichas especies que en las posteriores o contemporáneas. Si por ejemplo alguien tiene unos dolores terribles que le impide hacer una vida normal o se queda sordo, ciego, una mala vejez en una residencia e impedido, etc, esas limitaciones le harán sentirle peor que antes y sicológicamente ante situaciones traumáticas vitales tardará al menos 2 años en asumir los hechos e ir superándolos y en muchos casos tristemente no será así, enraizándose la depresión crónica y perpetua en uno. Lo primero son las sensaciones que una situación determinada te trasmite y después viene el pensamiento. Pero decir que el pensamiento es anterior al estado de ánimo no es exacto, en todo caso es algo simultáneo, me duele la espalda y la tengo contracturada con unos dolores terribles (esto es una sensación) a lo que sigue simultáneamente el estado de ánimo derivado de esa sensación y de los pensamientos que acaecen al unísono ante dicha situación. En todo caso bien es cierto que puedo hacer una terapia cognitiva y decir que me puedo sentir orgulloso de que me duela la espalda, porque Jesús de Nazaré murió crucificado y con gran dolor de espalda y que ese dolor me honra y me enorgullece y así sentirme feliz al compartir ese dolor que paso Jesús en tu propio cuerpo. Otro ejemplo más sencillo: me corto con un cuchillo, sangro a borbotones, me entra mal estar general y ese estado de ánimo es previo a un pensamiento, es la respuesta ante un estímulo desagradable, te pegan lloras y te besan te estimulan las zonas erógenas. Después el pensamiento sigue a estos estímulos y estados de ánimo de agradable o desagradable y se acucian las consecuencias sicológicas como la depresión, estado distímico o alegría y felicidad, etc.
Si bien es cierto que cuando estas triste lo mejor es no pensar obsesivamente en las cosas, porque estarán viciadas ante esa situación y el pensamiento se inclinará en su balanza sólo en lo negativo. Y lo que hay que hacer es igualmente estimular pensamientos positivos y de equilibrio respecto de los negativos: “El que no se consuela es porque no quiere”, para no hundirse. También es cierto que una cicatriz necesita su tiempo de cicatrización y un dolor del alma o del corazón necesita su tiempo de duelo, no hay que pretender no tener ese periodo de duelo, es necesario e importante tenerlo pero a la vez no perder toda la esperanza en la recuperación como forma y medio de aprender: pues si el vaso está a la mitad es tanto una distorsión del pensamiento verlo medio lleno como medio vacio (si bien los efectos de uno y otro estado son bien distintos). Y además no dejamos de estar sujetos a nuestro neurotransmisor neuronal, habiendo gente (se ha estudiado científicamente que gran parte de la gente con profunda discapacidad intelectual) que no tiene conectada en su cerebro la zona de la frustración y el dolor. Y mientras para unos un granito de arena es una montaña para otros una montaña es un granito de arena.
Hay mucha gente que parece que todo se lo tienes que pintar de forma utópica e idealista, parece que para esas personas ser realista significa no tener esperanza e ilusión, y eso es falso. Pues es imprescindible tener frustraciones y saber aceptarlas para madurar y ser adultos sin echar siempre las culpas a los demás o a uno mismo de todo. En todo caso las culpas siempre en mayor o menor grado deberían estar compartidas. Puedes aceptar que en la mayoría de las parejas no exista la fidelidad y que no se divorcien por los hijos o por no estar solos. Y eso no quiere decir que no haya merecido la pena esa aventura o mantener dicha relación o no volver a vivirla o que la vida ya por eso sea poca cosa. Quizás en la vida no todo sea idílico y que hay vidas y vidas, pero juzgar la vida como algo positivo o negativo es algo relativo y dependerá desde que prisma se mire. Y aun entendiendo el fracaso de muchas vidas eso no quiere decir que la vida no sea algo único e increíble en términos generales, aunque en muchos casos no sea para tanto e inclusive sea un valle de lágrimas.
Premisas ciertas:
1º- Cuando estas bajo de ánimo todos los pensamientos ocurrentes son negativos y eso hace que te hundas más y más, mejor no pensar tanto y esperar a que el estado de ánimo vaya equilibrándose y no lo veas todo oscuro. Un método para conseguirlo es la relajación profunda o la meditación: Empezamos sentándonos en la posición flor de loto (una pierna encima de la rodilla contraria y viceversa) o tumbados y respiramos profundamente por la nariz y expiramos por la nariz, así nuestras ondas cerebrales son más profundas y lentas y la zona del cerebro del estrés llamado ergotrópico se inhibe y la zona del cerebro de la calma y relajación llamada trofotrópico se desinhibe. Después todo se reequilibria de forma natural y concurren también pensamientos en positivo para equilibrar los negativos, es muy importante infundirnos a nosotros mismos ánimos y apoyo a pesar de las dificultades y ser contenidos en los pensamientos negativos y no tomar decisiones precipitadas hasta que llegue el día siguiente, y recordemos: “Cada día amanece un nuevo día”. Después de un proceso de relajación te vienen súbitamente pensamientos y soluciones a problemas que no sabíamos muchas veces cómo resolver.
2º- Las realidades sicológicas separadas: cada persona tiene una forma de pensar determinada, unas vivencias y visiones de interpretar los hechos de un modo único, etc, que hacen que interpreten los hechos del otro desde su visión y no desde la visión de uno mismo y viceversa. Esto hace que existan muchas malas interpretaciones, conflictos y escaladas de iras y agresividades y rupturas de la comunicación. Por eso, hay que reflexionar y preguntar antes de actuar lo que no entendemos del otro antes de mal interpretarlo desde nuestra visión, pues la gente actúa según sus parámetros, principios, valores y vivencias que pueden ser distintas a las nuestras. Y lo que para uno no es importante para otro sí puede serlo y mucho, es muy importante no ser siempre el centro del mundo y que sea siempre el otro el que nos entienda sin acercarnos al mismo y su punto de vista, porque sino al final el otro romperá la comunicación y amistad aunque la persona no empática no lo entienda: y encima parezca que el rencoroso es el otro.
CONCLUSIÓN:
Es muy importante no basar toda la felicidad en el exterior ni en el interior (a menos que te dediques a una vida contemplativa y asceta, que puede darte la felicidad extrema como a Santa Teresa de Jesús: " ... y muero porque no muero y tan alta vida espero..."), pero cuando vivimos en un mundo terrenal es bueno materializar lo espiritual y espiritualizar lo material, haciendo una simbiosis entre la felicidad exterior e interior (el estado natural del alma es la felicidad, la paz y la quietud), mas como vivimos en un mundo material y con un cuerpo material y bajos condiciones materiales, no nos engañemos la Felicidad Absoluta no es de este reino, a lo sumo podemos encontrar un equilibrio y disfrutar de las vacas gordas porque a perro flaco todo son pulgas. Y por nuestro bien ayudarnos más que nadie y apoyarnos para no dejarnos hundir por nosotros mismos y nuestros pensamientos: Libertad interior para avanzar en el camino del equilibrio y estabilidad emocional, que llegados a un determinado punto o límite cuando los demás ahogan nuestro yo con su ego totalmente, lo mejor en ese caso pasa por ser egoístas y no seguir siendo los eternos buenos samaritanos en la obligación moral de ser aceptados por los demás y nosotros mismos (como buenas personas o buenos ciudadanos); a un cierto nivel debemos obviar la aceptación o rechazo de los demás y de nosotros mismos y, sin embargo, hacer lo que nos apetezca y deseemos en un equilibrio con los deberes y obligaciones, pues cuando éstos anulan a la persona entonces es mejor hacer lo que uno quiere y mandar al trastero todo lo demás: Y decir tengo Ego y tengo mis derechos y los reivindico tanto desde el mundo laboral como personal.
Es bueno luchar por la utopía sin dejar de ser realistas y que el sentimiento de culpabilidad no nos invada cuando realmente ese sentimiento de culpa pertenece a los demás que quieren extrapolarlo a uno. Y creo que es demasiado pretencioso pretender que todo dependa de uno y que los hechos sean objetivos y neutros y lo único que cambia es la forma de interpretarlos (que se lo digan a una madre que han matado unos delincuentes a su hijo porque sí). Por supuesto que debemos superar las frustraciones y pasar el duelo de las penas y positivizar nuestras circunstancias en un afán de superación, y una mirada al interior nos ayudará a ello, pero también hay que tener respeto al hablar de estas cosas y no frivolizar en el sentido que toda la felicidad está basada en el interior en un mundo mundano y que hay que renunciar totalmente al ego, orgullo y deseos o sueños. Pues ni todos los ricos son felices por tener dinero y acceso a todo al tener una parte interior igual no satisfecha, como no todos los pobres son felices a pesar de poder tener un mundo interior rico al invadirles inmensas tristezas, por no poder satisfacer necesidades básicas y materiales de realización personal. Igualmente puede haber ricos tanto material y espiritualmente como pobres en el mismo sentido. En definitiva, vivimos en un mundo transversal y de multiculturalidad y de muchos claros y oscuros donde la uniformidad no existe sino los diferentes planos de los distintos cuerpos y mundos en los que estamos inmersos.

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