lunes, 22 de agosto de 2011

Jornadas Mundial de la Juventud: JMJ

Este año de 2011 le ha tocado a Madrid vivir las JMJ, y el Papa Benedicto XVI nos ha visitado por 3º vez. Los peregrinos vinieron de todas partes del mundo, 192 países. Las calles de Madrid se convirtieron en un carnaval de banderas de todos los lugares y continentes del globo terráqueo. La mayoría fueron jóvenes de 15 a 20 años aunque se podía ver entre ellos también gente de 30, pero poquitos. Los peregrinos se lo pasaron muy bien con sus grupos y conociendo a gente de otros países, la idea en sí es estupenda si la esencia fuera vivir el espíritu de Cristo y gritar fuerte su creencia en Jesús. Pero al final da la impresión que es más una exhibición del poder católico como institución cuyas directrices se rigen desde el vaticano, en definitiva, del poder papal que del poder cristiano de Jesús de Nazareth: que era pobre y que iba contra los abusos de los ricos y de la Iglesía de sus días (los fariseos). Habría que preguntarle hoy a Jesús que piensa de la Iglesia, la misma que él crítico es la que hace de portavoz de él y monta este cirio. Estas JMJ están muy bien como convivencia de fe universal entre tantos países, pero quién las costea y a qué precio. Se dice que se van a dejar 100 millones de euros y que los gastos ascienden mínimo a 50 millones de euros. Las grandes empresas que han costeado muchos gastos, además de darse publicidad, se desgravarán un 7% de impuestos en la declaración de la renta. Muchos comercios si que han incrementado sus ingresos estos días, pero esto el resto de los mortales no lo vamos a ver, pero sí una subida del coste del tickect de metro y bus: la mitad más de lo que costaba (1,50 e), y el bono por mucho que dicen que no ha subido: si ha subido 30 céntimos (el bono de 10 viajes, que es muchísima recaudación entre unos y otros). Y con esta excusa seguimos pagando este incremento los más pobres, que somos los que utilizamos sobre todo el transporte público (en vez de coger el coche o el taxi). También se dice que los recortes de educación son justo lo que se ha previsto de gastos por estas jornadas. En definitiva, que vengan los peregrinos y que cante a los cuatro vientos su fe, pero que se lo costée enteramente la Iglesia, pues además de ser un acto muy bonito de fe también es un acto de exhibicionismo papísta y del poder institucional católico.

Creo firmemente en Jesús de Nazareth, en Teresa de Calcuta y otros mesías de otras religiones como Buda, pero me pregunto si no se pueden hacer jornadas mundiales de juventud y fe: que me parece una idea genial, pero sin coste del contribuyente, porque yo ahora tengo que seguir pagando este coste, especialmente cada vez que cojo el transporte público (que no suelo utilizar bono últimamente), porque no me compensaba y ahora tengo por obligación que comprarlo.

La misa que se dio en Cibeles el viernes 19 de agosto y que llegaba la concentración de gente hasta el Paseo de la Castellana y la calle Álcala fue una misa en la que se recitaba el verdadero mensaje de Jesús que dista mucho del que da el Vaticano. Pero aún así es bueno que la gente viva la fe abiertamente, siempre y cuando no se convierta en fanatismo, en leyes ultraconservadoras e intolerantes para el resto, etc. De cualquier forma la concentración de gente ha sido masiva y un gran éxito. Igualmente también se celebró la antimanifestación de estas jornadas, algo lógico en democracia, que todos tengan su voz y su derecho, si bien con respeto de unos a otros: y esto ya es una cuestión más personal según cada quien. No estoy de acuerdo en insultos, agresiones ni amenazas al respecto. En cierto sentido estoy con todos por incongruente que parezca menos con el vaticano y sus leyes que si tuvieran el poder viviríamos en estados inquisitoriales, aun así es de agradecer que a la salida del Monasterio del Escorial el Papa salía con un miembro de las hermanas de la caridad (eso es lo que le falta más al Vaticano: menos obispos y más hermanas de la caridad, igualdad de curas y monjas para que están opten a los mismos cargos incluido el de Papisa; e igualmente es loable que este Papa permitiese la legalización del preservativo, en un único supuesto, aunque sea exclusivamente en África ante tanto sida). La fe se debe vivir fuera de todo poder institucional, de forma más humilde. He echado de menos más la presencia de Jesús de Nazareth en las voces de los peregrinos en estas jornadas, que eran suplidas por un protagonismo con viva el papa en vez de viva Jesús. Y por supuesto me gustó ver tanto turismo y gente de diferentes países en Madrid, convirtiéndola por unos días en una ciudad todavía más alegre y divertida, extremadamente cosmopolita. Espero que muchos peregrinos se queden unos días más y esta vez nos regalen su presencia en perfecta armonía de todos con todos: Bienvenidos a todos aquellos peregrinos que se sientan ciudadanos del mundo, porque el Ser humano así como el Mundo son libres en esencia y esa libertad radica en nuestro interior (acratismo vivido desde nuestra fe interna y no impuesta exteriormente, si bien es bonito manifestarla conjuntamente pero sin adoctrinamientos). Y que los gastos los costéen los que participan activamente en dichos eventos y no los demás, que por 6 días tenemos que pagar la subida del metro (escandalosa) para el resto del año y siguientes.

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