lunes, 8 de agosto de 2011

El 23 F, analizado desde las coherencias e incoherencias psicológicas de los protagonistas


Haré un análisis del 23 F en España, del intento de Golpe de Estado, desde una perspectiva psicológica y desde la lógica de la coherencia e incoherencia de los comportamientos ideológicos de las personas involucradas en dicho suceso.

Incoherencias psicológicas que no se explican y que han quedado como grandes interrogantes sin contestar:
  1. La dimisión del presidente del gobierno de aquel momento, Adolfo Suárez: todos los que vivimos ese momento no nos explicábamos su dimisión, no procedía, y pensamos que realmente se debía a presiones políticas de la banda organizada terrorista E.T.A. Nadie veía capaz que ante las fisuras de un barco en el que empieza a entrar agua, pero que no por ello se tenía que hundir, el patrón abandone pues es siempre el último en dejar el barco máxime cuando todas las esperanzas están puestas en él, y cuenta con el reconocimiento y el apoyo del pueblo y de sus correligionarios. Esta primera incoherencia psicológica en dicho comportamiento establece una interrogante: si no es, en verdad, voluntaria la dimisión aunque lo hacen ver así al pueblo ¿de dónde viene esa presión? Y porque de tener Adolfo Suárez una excelente relación con el Rey, posteriormente no es así y se produce un distanciamiento entre ellos.
  2. Después de 40 años de dictadura franquista, de ideología extrema de derecha y anti republicana, donde Franco quiso a su muerte un estado de monarquía parlamentaria: pues trajo al rey a España para que a su muerte existiera una monarquía parlamentaría, creándose unas leyes transitorias que facilitarán este proceso mediante un gobierno provisional (por lo que claramentte él a su muerte no quería que siguiese la dictadura), de lo contrario ya se hubiese encargado de nombrar un sustituto a su régimen y lo que hizo fue lo contrario, traer la monarquía. En palabras del Rey en una entrevista televisiva éste reconoce que cuando le preguntó a Franco sobre consejos de cómo gobernar, Franco le respondió que él de eso no tenía que preocuparse porque gobernaría (reinaría) de forma diferente.

Los socialistas después de tantos años sin acariciar el poder y ante una UCD (el partido centrista de Adolfo Suárez) perdiendo votos, se vislumbraban ya victoriosos en las próximas elecciones generales de aquel momento. Las consecuencias de coherencia psicológica de estos hechos se traduciría primeramente en un miedo atroz del poder socialista para distintos sectores: En primer lugar para la monarquía, pues el socialismo es por antonomasia republicano y su mayor opositor y contrario es la monarquia. En segundo lugar para los militares que si vieron ya mermados en su poder por la democracia, acostumbrados a su hegemonía y fuerza en el estado franquista, mermaría más supuestamente en un estado que se proclamase socialista y bastante anti militar (menos dinero destinado en los presupuestos generales a los militares, no a la OTAN, etc… Aunque el poder lo cambia todo como así se vio posteriormente). Donde los militares republicanos eran exiguos comparados a los que no lo eran que ya se encargaron en el régimen franquista de alcanzar las cuotas más altas de poder en su profesión. Y por último, en la historia de la humanidad nadie se subleva contra el poder y el gobierno establecido si no cuenta con los apoyos más que necesarios para triunfar. Con previos años de organización y estrategias sin dejar ningún cabo suelto. Apoyos por otra parte que son leales, pues en ningún sitio se ha visto que digan sí a la sublevación y al golpe de estado y después digan no apenas empezado el golpe, esto si que es inverosímil y de una total y absoluta incoherencia psicológica: o estas con unos o con otros y con una acérrima animadversión o adhesión. Por supuesto, además está el pueblo, parte de él que quiere una república (a medio o largo plazo se ve como un presupuesto planteable), y por otra parte los partidarios franquistas que no acaban de aceptar al rey comparándolo con Franco, con posibles reacciones desde el sector más radical de gran incertidumbre al respecto y sobre todo de sus hipotéticas actuaciones en el futuro: al ser temerosos de los socialistas por su pasado franquista y su posición acomodada económica y socialmente. No pueden evitar el crecimiento del éxito del socialismo en la mayoría de la población y como más tarde se vio: venden propiedades, evaden dinero, se oculta de alguna manera esa posición cómoda cambiando a los hijos de colegios muy caros a otros menos caros, etc. España vive en una incertidumbre continua en la transición política con grandes convulsiones: atentados a un despacho laboralista en Atocha (Madrid), atentados de ETA… Sin embargo, a pesar de todo ello empieza a existirán un denominador común en la amplia mayoría de los españoles: no se quiere volver al pasado, no se quiere una nueva dictadura, se acepta la democracia: el nuevo barco de la política española, de la que apenas nadie ya quiere bajar de él. Pero no se puede evitar vivir un clima generalizado de inseguridad ante el ascenso político de los socialistas, que se ven como los próximos vencedores en las elecciones generales. Y el miedo en la monarquía y en los militares.

Por eso, no es creíble el 23F tal y como nos lo han contado atendiendo al sentido común, pues los hechos tal y como sucedierón a falta de datos están llenos de incoherencias psicológicas que no se sostienen desde el comportamiento lógico del ser humano, cada uno vivido desde su perspectiva. Para mí es más fácil pensar que estaba todo programado: una conversación del Rey con Adolfo Suarez para que dimitiese en sacrifico de la democracia, una estrategia bien organizada con los mandos militares afines a él (antisocialitas) y que controlan las fuerzas armadas y que a su vez no fueran partidarios acérrimos del franquismo, pues éstos atentan igualmente con la estabilidad y permanencia de la monarquía en España (de aquí se sacarán los cabezas de turco de tal manera que así "matas a dos pájaros de un tiro" para garantizar la institución monárquica): Tejero, Miláns del Boss… Que no serían en sí víctimas pues realmente ellos pensaron que era un Golpe De Estado Militar dónde no tendría cabida el Rey, traicionados por otros mandos militares cercanos al Rey que lo programarón todo con él, como la fórmula perfecta para que ante la inminente llegada de los socialistas no se plantease una república, o un clima político que hiciese revivir y fomentar una melancolía franquista con amenazas igualmente para la monarquía y la democracia, de esta forma no se cuestionaría más la labor política ni el reinado del Rey por ningún sector de la población, logrando además que el prestigio de las fuerzas armadas que estaba devaluado saldría fortalecido con la unidad democrática y apoyo a la institución monárquica. Son conclusiones de coherencia psicológica pues Nadie da un Golpe de Estado sin los apoyos suficientes, nadie se echa atrás ante una decisión así (repasemos la historia, los odios, las iras, las animadversiones acérrimas…). Me es más fácil pensar desde una coherencia psicológica que todo estaba preparado para que ocurriese tal y como pasó, con el precio lógico de toda operación política y militar, siempre hay “víctimas” y “cabezas de turco” que sirven aunque no lo sepan a la patria y a un orden y bien superior. Tampoco es creíble psicológicamente que en un intento golpista no haya muertes ¿por qué no mataron a carrillo como símbolo de lo que se quiere destruir (el comunismo), por qué no se mató a gente? Pues no existen sublevaciones ni intentos de Golpes de Estados sin muertes, triunfen o hayan sido fallidos. Quizás los cabezas de turco se dieron cuenta de que se la jugaron, quizás pensaron y obedecieron órdenes de no matar a nadie para conservar ellos su vida, sus privilegios en la cárcel, no perjudicar a sus familias, etc. Por eso, no todos los mandos militares sabían la verdadera operación del golpe, sólo los verdaderos mandos militares partidarios del Rey para que nada ni nadie pudiera dar al trasto con tan arriesgada decisión. Habría que preguntarse también por qué no se les juzgó por vía militar que era lo que correspondía en vez de hacerlo un tribunal civil con los privilegios que eso comportó respecto a penas y beneficios penitenciarios (al principio de la democracia las penas militares contemplaban la pena de muerte). Y si el Rey le dijo al príncipe, que apenas contaba con 12 años, “Como te puedes dormir en un momento así”, también sería lógico desde esta perspectiva dada de coherencia psicológica, porque toda operación y estrategia política de tal envergadura entraña riesgos y todo se puede volver en contra, pero quizás se pensaba que asumían menos riesgos ante lo desconocido y la incertidumbre e inseguridad de lo que podría generar un gobierno socialista y anti republicano y anti militar, y que se viviese igualmente una oleada de furor franquista con consecuencias también trágicas (quizás se podría generar otro ambiente político parecido al año 36 de preguerra civil). No hay nada peor que el miedo y el desconcierto de la inestabilidad en el hombre, ante esto es capaz de cometer los peores actos jamás inimaginables con tal de permanecer en un contexto seguro.

Este es un análisis desde la coherencia psicológica que hago del 23F, pero como la realidad muchas veces supera a la ficción, y por qué no: puede estar llena de incoherencias psicológicas, quizás todo fue como nos lo contaron. Aunque pienso como mucha gente que hay mucho miedo y silencio por los protagonistas de esta historia para hablar y saber realmente la verdad. Al final estudias historia en los libros llena de incoherencias psicológicas que con el tiempo se dan por verdaderas, tergiversadas posteriormente por cómo se interpretan las cosas desde la nueva mentalidad de la época en la que se vive (y que no han vivido in situ dicho momento histórico), moraleja: Los libros y sus mentiras.

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