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En los países anglosajones hay mucha tradición respecto a la mediación, pero en España apenas empieza a despuntar. La mediación familiar es un modo de resolución de conflictos a través del diálogo donde el árbitro es imparcial, no juzga ni condena ni se pone a favor de una o de la otra parte en conflicto. Si bien lo que trata es de acercar posturas a través de la comunicación mediante diferentes técnicas de psicología y habilidades sociales, manejando situaciones de fuertes tensiones, ira, etc. Muy por el contrario los abogados recrudecen los conflictos en sus demandas.
Hoy en día en nuestro país se ha implantado intrajudicialmente de forma gratuita, y es el juez el que recomienda este servicio antes de continuar el proceso de forma contenciosa a través del servicio que ofrecen los juzgados en connivencia con los C.A.F (Centro de Atención Familiar), o con universidades que forman a mediadores. Destacar que hay siete C.A.F en la Comunidad de Madrid distribuidos en distintos distritos y que son gratuitos. Lo mejor de la mediación familiar son los éxitos que obtiene en la resolución de conflictos mediante una negociación colaboradora: tú ganas/yo gano. No es necesario alcanzar un acuerdo total puede ser parcial, y es más: tampoco es el fin, lo que importa es la comunicación y la empatía entre las partes, la aproximación de posturas y la disminución del conflicto, con la ventaja que los acuerdos a los que lleguen las partes sin imposiciones de terceros, como es en un juzgado, gozan de muy buena salud y suelen mayoritariamente cumplirse porque las partes se sienten protagonistas del proceso llevado a cabo, al ser sus resoluciones y al sentirse comprometidas por la palabra dada.
La mejor conclusión que se obtiene de todo es el cambio conceptual que tengamos del significado de conflicto o crisis, pues nunca debe ser sinónimo de decadencia o de algo negativo, sino de todo lo contrario, porque cuando se superan las tensiones, salimos fortalecidos y con nuevas adquisiciones y habilidades sociales (resilencia), especialmente en la comunicación con los demás, obteniendo una mayor capacidad de volver afrontar procesos difíciles con una mejor adaptabilidad y superación de los mismos.
En este nuevo siglo de la era de la tecnología e internet las cosas han cambiado mucho, hoy casi la mitad de los matrimonios o parejas no casadas se separan, la mujer trabaja y tiene puestos de responsabilidad,etc. Hoy lo justo es la custodia compartida, antiguamente parecía que los hijos eran competencia exclusiva de las madres, por aquello de que un hombre no lloraba ni mostraba sus sentimientos al considerarse un signo de frágilidad o debilidad masculina. Es importante que día a día se avance más en este sentido porque tan importante es ser padre como ser madre. Es muy triste que personas que se hayan querido mucho luego se odien tanto, pero ya se sabe que del amor al odio sólo hay un paso, si bien dicha circunstacia debería ser cuestión de tiempo, el tiempo lo cura todo y cuando hay hijos más, que no sean ellos los que paguen los platos rotos. Hace poco dieron la noticia de que un hombre mató a su hijo (de poco años) y luego se suicidó, porque la madre le dificultaba el que lo viese y además ella quería cambiar de residencia e irse lejos y no quería negociar la custodia compartida. Mucha gente se venga a través de los hijos, mas recordemos que alguien puede ser mal esposo/a pero buen padre o madre. Me da la impresión que todavía hoy los jueces son muy conservadores a la hora de valorar los beneficios de la custodia compartida, y es una pena.
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Oposiciones para mediadores, que se incorpore en todos los ayuntamientos y comunidades autónomas.
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